Quito, (Quito Informa). – Quito avanza en la construcción de infraestructura estratégica para garantizar la continuidad de la gestión de residuos y preparar la transición hacia el nuevo Complejo Ambiental del Distrito Metropolitano de Quito. Este lunes 21 de septiembre, el alcalde de la capital recorrió las obras que se ejecutan para fortalecer la infraestructura destinada a la gestión de residuos en la ciudad. Durante la jornada, conoció el desarrollo de tres proyectos fundamentales y la función que cumplirá cada uno en esta etapa de transición hacia el nuevo Complejo Ambiental.
Uno de los proyectos es la Celda de Transición, construida directamente por EMGIRS EP. Esta infraestructura tendrá una capacidad de 528.000 m³ y permitirá mantener la continuidad del servicio mientras se prepara la operación de la Zona 1 del Cubeto 1. La obra representa una inversión aproximada de USD 1,6 millones y constituye una intervención clave para asegurar la disposición de los residuos durante este proceso de transición.
Otro de los proyectos corresponde a los accesos vehiculares al Complejo Ambiental, que incluyen un puente metálico de 138 metros, vías asfaltadas, iluminación, drenaje y obras de contención. La intervención cuenta con una inversión de USD 3,26 millones.
En tanto, la Zona 1 del Cubeto 1 tendrá capacidad para recibir más de un millón de toneladas de residuos durante aproximadamente 14 meses, con infraestructura destinada al aislamiento del suelo y al control de lixiviados y biogás. La obra representa una inversión de USD 7,47 millones.
Santiago Sandoval, secretario de Ambiente, señaló que el proceso contempla una visión integral que abarca distintas etapas de la gestión de residuos y nuevas oportunidades de aprovechamiento. “El sector ambiental no para y estamos haciendo la transición del relleno sanitario hacia el complejo ambiental. Nosotros cuidamos la salud de la ciudad y, en este caso, la correcta gestión integral de los residuos”, indicó.
Agregó que los trabajos no solo contemplan la generación en la fuente, el transporte y la disposición final, sino también todas las oportunidades que se generan en el complejo ambiental. “Esto quiere decir aprovechamiento energético y aprovechamiento de materiales. Hemos pasado del 3% al 10% en material de reciclaje, con una integralidad e inclusión de los recicladores de base como pieza fundamental del desarrollo de la gestión de residuos en la capital”.
Por su parte, Santiago Andrade, gerente general de EMGIRS EP, indicó que “se cuenta con un equipo humano y técnico que puede garantizar a la ciudad la correcta disposición final de los residuos sólidos de Quito”. Dijo que un claro ejemplo es la construcción con recursos propios de la celda de transición. “El Municipio está disponiendo los residuos de una manera adecuada, profesional y técnica”
Estas intervenciones superan en conjunto los USD 10,7 millones y constituyen un paso fundamental para fortalecer la infraestructura, conectividad y condiciones técnicas del Complejo Ambiental que se encuentra en marcha. Con estas obras, Quito prepara desde hoy la infraestructura que necesita para garantizar una gestión de residuos segura, planificada y sostenible, pensando en el presente y en el futuro de la ciudad.













