Quito (Quito Informa). – Este jueves, 1 de octubre, entró en funcionamiento la celda de transición para la disposición final de residuos en Quito. Operará durante ocho meses y luego de este tiempo las actividades se realizarán en la Zona 1 del Cubeto 1 del nuevo Complejo Ambiental, que es construido por el Municipio de la capital, mediante la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Emgirs EP). Con este trabajo, se garantiza la continuidad del servicio, debido al cierre del Relleno Sanitario El Inga.
Santiago Sandoval, secretario de Ambiente del Municipio, expresó que el Complejo Ambiental es una obra emblemática de la capital». Indicó que se ha realizado una «reingeniería del antiguo relleno sanitario que era, prácticamente, un botadero de basura a cielo abierto». Agregó que Quito está cambiando con una agenda ambiental repotenciada, que busca una gestión de residuos sostenible que procura el aprovechamiento de los residuos.
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Sandoval resaltó que la celda de transición brinda soluciones ambientales que la ciudad ha tomado con responsabilidad, transparencia y mucha eficiencia.
¿Cuál es la importancia de la celda de transición?
El cubeto de transición es indispensable porque garantiza la recepción y disposición final de las más de 2.000 toneladas de basura diaria que se produce en Quito. Cuenta con una superficie de 16.000 metros cuadrados y una capacidad de 528.000 metros cúbicos.
Para su construcción se realizó una excavación de aproximadamente 392.000 metros cúbicos, con una profundidad de 35 metros. La infraestructura contempla un dique de contención, impermeabilización, drenaje y una vía de acceso de 307 metros, gracias a una inversión aproximada de USD 1.6 millones.
Pablo Moreno, gerente de Operaciones de Emgirs, señaló que este es un momento histórico para la ciudad pues se va a cambiar el modelo de gestión en el que se pasará de enterrar los residuos a aprovechar la mayor cantidad de los mismos.
La Zona 1 del Cubeto No. 1 tendrá capacidad para recibir más de un millón de toneladas de residuos durante aproximadamente 14 meses. El proyecto contempla sistemas de aislamiento del suelo, manejo de lixiviados y control de biogás, además de la infraestructura necesaria para su operación. Como parte de esta infraestructura, también se construirán los nuevos accesos vehiculares al Complejo Ambiental. El proyecto contempla un puente metálico de 138 metros y vías asfaltadas, además de trabajos de pavimentación, iluminación, drenaje y contención.
Opiniones ciudadanas
Rocío León es presidenta del comité pro mejoras del barrio Santa Ana. Indicó que se ha realizado un excelente trabajo y espera que el espacio del Relleno Sanitario El Inga se convierta en un futuro parque.
Para Victoria Guamán, presidenta de la Comunidad de Itulcachi, se ven cambios importantes. “Antes era un relleno sanitario abandonado, ahora vemos un cambio radical”. Victoria insistió en la importancia de que la ciudadanía clasifique la basura.
Para resaltar:
Todo el proyecto cuenta con una inversión aproximada de USD 10 millones. Las obras se desarrollan de manera paralela al cierre técnico del Relleno Sanitario El Inga y forman parte de la implementación progresiva del Complejo Ambiental del Distrito Metropolitano de Quito.
La infraestructura permitirá articular las distintas etapas de la gestión de residuos y garantizar la continuidad del servicio mientras avanzan las nuevas instalaciones destinadas al manejo y disposición final de los residuos de la ciudad.
















