Max, el “presidente vitalicio” de los Poliperros, tiene una estatua para recordar la importancia de los animales comunitarios

Quito (Quito Informa). – Este domingo, 4 de octubre, se develó una escultura en memoria de Max, el perro comunitario y “presidente vitalicio” de los Poliperros. Este can tiene su propia leyenda. Vivió en el sector de las universidades, al norte de Quito. Los estudiantes de la Escuela Politécnica Nacional (EPN) creían que si les ladraba tendrían segunda matrícula en una materia. Si los mordía era augurio de que perderían el semestre en plancha. Pero no todo tenía un futuro negativo. El amor que despertó Max en los estudiantes le valió estar en los textos de agradecimiento de las tesis de grado.

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El monumento de Max busca convertirse en un símbolo del compromiso colectivo sobre el cuidado de los animales comunitarios. Aunque la obra lleva su figura, el homenaje es para todos los animales que habitan Quito, los que tienen un tutor responsable y aquellos que, como Max, forman parte las comunidades y los espacios públicos.

La escultura se encuentra ubicada en la esquina de la avenida Isabel la Católica y Alfredo Mena, cerca de uno de los ingresos de la Escuela Politécnica Nacional, lugar donde durante años fue habitual encontrar a este can.

María Fernanda Orquera, coordinadora del club de bienestar animal de la EPN, señaló que Max era muy particular y tenía personalidad. “En esta comunidad académica, los Poliperros son una parte importante de la universidad. Max, para la ciudad, significa la cara de lucha por los derechos de la naturaleza y de los animales. Nosotros no queremos que su memoria se apague”.

José Paredes, director de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio de Quito, aseveró que la importancia de la escultura radica en el respeto y cuidado que se debe dar a un animal comunitario. “Quito se está convirtiendo en una ciudad más empática con los cuidados de los animales y con la tenencia responsable”. Señaló que la UBA trabaja de la mano con la comunidad para dar atención a los animales comunitarios. Esta institución realiza un registro de los animales y de las personas que están a cargo, también efectúa esterilizaciones y valoraciones etológicas.

La colocación de la estatua de Max se realizó este 4 de octubre, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de los Animales. Durante el evento, se bendijo a los animales de compañía que estuvieron con sus tutores. Esto como muestra de reconocimiento y celebración de la vida y del vínculo que comparten.

Cristina Ramos acudió con su perra Tomasita. Ella fue estudiante de la EPN y contó que conoció a Max. Aún recuerda sus ocurrencias y los juegos que realizaba con sus compañeros de clases. Los animales comunitarios son “seres muy solidarios, cariñosos y entregados. Si tú les das amor, ellos son files y te acompañan”.

Una experiencia que impulsó acciones de bienestar animal
El Club de Bienestar Animal de la EPN, Poliperros, elaboró y entregó al Municipio de Quito un Plan para el cuidado responsable de perros comunitarios, que busca orientar a colectivos ciudadanos, instituciones y barrios en la atención ética de estos animales y fomentar la participación social para enfrentar la problemática de la fauna urbana.

El Municipio cuenta con una Ordenanza que regula y limita el uso de la pirotecnia de alto impacto en el Distrito Metropolitano. La normativa prohíbe el uso de pirotecnia de alto impacto sonoro, como: tumbacasas, voladores y otros artefactos explosivos que generan detonaciones intensas y afectaciones auditivas, ambientales y en fauna urbana.

Con acciones que protegen, respetan y cuidan, Quito se involucra con la protección de los animales de compañía.

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