En un área de 550 m2 del estadio de Calacalí, el Municipio de Quito, construyó un graderío totalmente nuevo, conjuntamente con una visera.
La parroquia destinó los recursos de presupuestos participativos 2017 y 2018 a esta obra, en beneficio de una de las principales actividades de los habitantes del sector: el deporte.
La obra contempló la construcción de graderíos, camerinos, baterías sanitarias, adoquinados interiores, un área de juegos inclusivos, aceras y una visera en estructura metálica. La inversión ascendió a USD 565.531.
Cada semana llegan a este escenario deportivo decenas de personas para participar en el campeonato interno, así como los visitantes de otras parroquias vecinas.

