El Instituto Metropolitano de Patrimonio Cultural de Quito, IMP, quiso entregar un reconocimiento a la gran contribución de Eloy Narea a las artes nacionales. Vitralista por definición, Narea también incursionó en el lienzo y la cerámica.
Según la Directora ejecutiva del IMP, Angélica Arias las obras de este ilustre riobambeño aparecen con frecuencia en la última recopilación del arte trascendental para inventarios de la ciudad y del país. Su talento y creatividad han dejado su impronta en el patrimonio inmaterial de los ecuatorianos.
Mucha de su inspiración se decanta en la en el centro Histórico de la Ciudad de Quito, pero también en otras latitudes de la patria, como: El retrato sobre cerámica y vitrales decorativos de la casa salesiana Domingo Savio en Cayambe, en la parroquia la Dolorosa o en las iglesias de San Roque y Santo Domingo en Quito. Capítulo aparte es el mural de la Loma de Quito en Riobamba, donde recopila en una estampa, todos los hechos de una de las batallas más grandes de la independencia ocurrida en el Valle de Tapi, sus pasiones y truculencias.
Galardonado en Inglaterra, Italia, España y Venezuela recibe el reconocimiento de su patria, de manos de la Alcaldía de Quito. Su talento de gran fuerza es presa del inexorable tiempo. El genio del vitral recibe humilde la presea, a los 92 años, mientras el Parkinson muestra que el tiempo le puso freno al desbocado y prolífico talento de Narea.
“Gracias emotivas desde lo más profundo de mi alma. Estos son los sentimientos de un hombre que dedicó su vida al trabajo” dijo Eloy Narea flanqueado por sus orgullosas hijas, en la ceremonia desarrollada en su honor, este martes 25 de febrero en las instalaciones del IMP, en el Centro histórico de la ciudad.
“Un autodidacta que consagró su talento a la esencia de la cultura nacional. Un artista de gran producción no solo en cantidades sino en calidades”, dijo Cecilia Narea hija de este virtuoso del vitral que recibe honores en el crepúsculo de una vida, de prodigiosa creación.



