La Agencia Metropolitana de Control, AMC, realiza operativos permanentes en La Mariscal para verificar el correcto uso del espacio público, la vigencia de las licencias de los locales, que las actividades comerciales informales cuenten con sus respectivos permisos y que las personas no consuman bebidas alcohólicas en el espacio público o en vehículos en la vía pública.
Cuando la AMC lleva a cabo su trabajo, es evidente que la ciudadanía se rehúsa a cumplir con la normativa metropolitana, sobre todo cuando se trata de libadores en el espacio público.
La AMC es el ente sancionador del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, teniendo a su cargo velar por el cumplimiento de 25 ordenanzas metropolitanas, de estas las principales tratan de: la mala utilización del espacio público; libadores en la vía pública; construcciones sin licencias; control del arbolado público, grafitis, fachadas y aceras; mala tenencia de la fauna urbana; control del ejercicio de actividades económicas, sean estas fijas o ambulantes, sin los permisos respectivos; publicidad exterior; depósito de residuos sólidos, tales como escombros en predios inhabitados, quebradas o espacio público en general; espectáculos públicos, entre otros.
La Ordenanza Metropolitana No. 151, establece en el artículo 2 que: “Se prohíbe el expendio de bebidas alcohólicas en los espacios públicos.” Así también el Artículo 3 dice que: “Se prohíbe expresamente el expendio de bebidas alcohólicas en cualquier vehículo automotor, público o privado.” Dichos incumplimientos generan una multa del 50% de la remuneración básica, es decir $197 y ante la reincidencia, esta se duplica.
Durante los operativos de control y sanción, los funcionarios de la AMC recorren la zona, socializan la normativa y disuaden a todos aquellos que, de manera flagrante, incumplen la misma. Ante esto, la ciudadanía reacciona con una actitud desafiante y suele reincidir en la falta, por lo que los instructores de la AMC, ejerciendo su potestad sancionadora, inician procesos administrativos sancionadores para los libadores infractores.
Es normal observar en los operativos que se realizan, que a pesar de persistir en las actividades de control, la gente mantiene estas prácticas incorrectas. En el último operativo ejecutado en la Zona de La Mariscal, hubo más de 10 personas sancionadas por consumir bebidas alcohólicas en el espacio público; algunos de los ciudadanos multados fueron primero encontrados libando en el espacio público, se les retiro el licor que poseían y se socializó la normativa, sin embargo, después fueron encontrados nuevamente incumpliendo la misma.
Aun cuando los funcionarios de la AMC reciben fuertes agresiones verbales, y en ocasiones hasta físicas, los operativos continuarán desarrollándose con normalidad y las sanciones seguirán siendo impuestas. La normativa metropolitana está para ser cumplida y la Agencia Metropolitana de Control no permitirá que esta se vulnere y se incumpla sin tener consecuencias.
La Agencia Metropolitana de Control hace un llamado a la ciudadanía para evitar el cometimiento de estas faltas y adecuar su conducta a la normativa existente. Es necesario entender que el objetivo principal es mantener el orden y seguridad en nuestra ciudad.







