- Una vez que en Quito cambió la alerta a semáforo amarillo, el Municipio de Quito trabaja en recuperar el espacio público
- La mayoría de las personas que ocupan el parque tienen un hogar donde vivir, se ayudó a contactar y reunirse con su familia
La mañana del martes 7 de julio de 2020, la Secretaría de Inclusión Social realizó una intervención a las personas que habitaban en el Parque El Arbolito durante la emergencia sanitaria, la ayuda se enfocó en adultos mayores, mujeres, personas en movilidad humana y sus animales de compañía.
Desde el inicio de la pandemia por el covid-19, el Municipio de Quito habilitó un albergue temporal para habitantes de calle en el Pabellón de las Artes, del Núcleo de Pichincha de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, ubicado en el Parque el Arbolito, allí se acogió a 60 personas sin hogar. La permanencia en el albergue fue voluntaria, mientras que entró en vigor el decreto de estado de excepción dispuesto por el gobierno nacional para tratar de frenar la propagación del coronavirus.
Permanecer en cuarentena no es una decisión fácil, por lo que muchas personas no aceptaron ingresar al albergue temporal que implicaba normas de convivencia y aislamiento social, en este sentido se ubicaron con carpas y plásticos dentro del parque, lugar donde recibían ayuda por parte de la ciudadanía.
Una vez que en Quito se cambió la alerta a semáforo amarillo, el Municipio de Quito trabaja en recuperar el espacio público, por lo que se han realizado intervenciones de sensibilización.
Gabriela Quiroga, Secretaria de Inclusión Social mencionó que la mayoría de las personas que ocupan el Parque El Arbolito tienen un hogar donde vivir, por lo que se les ayudó a contactar y reunirse con su familia.
Alexis Jácome vivió en el parque durante tres meses, trabajaba en un restaurante, y al iniciar la pandemia perdió su trabajo y no pudo regresar a Quevedo con su familia, por lo que espera con ansias el retorno a su casa.
Marco Antonio Salguero, mira con agrado la recuperación del espacio público, comenta que usa el parque dos veces por semana para caminar por lugares que no haya mucha gente.







