Como es de conocimiento público, esta época del año las condiciones climáticas varían provocando una temporada conocida como ‘seca’ caracterizada por bajas temperaturas, la presencia de fuertes vientos y la escasa lluvia.
La intensa radiación solar y la velocidad del viento incrementan los riesgos de incendios forestales y levantamiento de polvo. En Quito, esta condición se acentúa específicamente a la zona de San Antonio de Pichincha, Pomasqui y Malchingui, donde, además, la ausencia de lluvias y la topografía de la zona, provocan el incremento de los índices de la contaminación ambiental.
Este contaminante se lo puede definir como aquellas partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas o polen, que se encuentran dispersas en la atmósfera y que, por su tamaño, ingresan fácilmente por nuestras vías respiratorias y ojos, causando problemas en la salud.
Por este motivo, la Secretaría de Ambiente recomienda que los habitantes de la zona de influencia de San Antonio de Pichincha y zonas aledañas que incluyen Pomasqui, Malchingui, Guayllabamba, etc., eviten realizar actividades físicas al aire libre, especialmente adultos mayores, niños, embarazadas y personas que tienen alguna afección respiratoria crónica. Adicionalmente se recomienda el uso de mascarilla para nariz y boca, sombrero, pañuelo o gorro, para protegerse, también, de la radiación ultravioleta.
Aunque no es una situación inusual que la concentración de contaminantes llegue a registrar valores altos en esta época del año, es importante seguir estas recomendaciones para evitar complicaciones en la salud de la ciudadanía que habita este sector del DMQ.



