“Iniciamos el trabajo desde muy temprano. Son jornadas relajadas sin ningún tipo de estrés, más bien nos divertimos para servir a la ciudad con el mejor ánimo”. Así describe su labor diaria Marco Chiriboga, técnico de detección de fugas de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps-Agua de Quito).
Él es uno de los Héroes de Agua de Epmaps. Trabaja 30 años en la empresa quiteña, de los cuales, 18 años los ha dedicado a la detección de fugas tanto en redes transmisión, distribución, acometidas, como en las tuberías internas de los domicilios.
“Con nuestro trabajo ayudamos a evitar las pérdidas de agua en la ciudad; pero también ayudamos directamente a los usuarios para detectar el lugar exacto de la fuga y evitar que haya un consumo excesivo que se refleja en el valor de la factura”, explicó.
Chiriboga entró a Epmaps como peón, luego obtuvo el nombramiento y desde entonces su crecimiento ha sido permanente. “Ha sido una superación total gracias a la capacitación que nos permite estar más preparados para servir a los ciudadanos”, añadió.
Marco se considera un héroe del agua porque hace el mejor esfuerzo. “Cumplo mi función de la mejor manera para mi satisfacción y de los usuarios”, señala contento al asegurar que fruto de su trabajo ha logrado también el desarrollo y progreso familiar.
“Siempre he trabajado noche y día, en turnos y a veces una sola jornada, de acuerdo con las situaciones y las emergencias que se presenten en la ciudad”, dijo.
Junto a su equipo de trabajo, Marco recorre las diversas zonas del Distrito Metropolitano de Quito para ubicar el lugar exacto de la fuga, con una certeza sobre el 90%. Lo hacen con la ayuda de equipos acústicos con micrófonos que amplifican el sonido bajo la tierra y determina el ruido que genera el desperdicio de agua.
Una vez detectada la falla, se señala el lugar y se reporta al equipo de reparaciones. En el caso de una vivienda, el propietario puede tener la información necesaria para que el plomero intervenga directamente en el arreglo.






