UBA promueve el bienestar a través de la adopción: un vínculo que transforma vidas

    • Este domingo, de 10h00 a 14h00, la Unidad de Bienestar Animal (UBA) realizará una brigada de adopción en el Parque La Carolina, sector Cruz del Papa. Las personas interesadas deben llevar copia de cédula, copia de un servicio básico, así como correa y collar para su nuevo compañero.

Quito, (Quito Informa). – Aome, Nico, José Luis, Chispita, Bruno, Camilito… cada nombre cuenta una historia. Cada uno refleja una forma única de nombrar el afecto y de reconocer a quien se vuelve parte de nuestra vida cotidiana. Hay quienes eligen nombres curiosos, otros más tradicionales, algunos cargados de significado personal. Pero todos tienen algo en común, detrás de cada nombre hay una historia compartida.

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En medio de la rutina cotidiana, muchas veces el bienestar se aborda desde lo técnico o institucional. Sin embargo, hay experiencias cercanas que lo reflejan de forma concreta, como la relación con un animal de compañía, que se convierte en una presencia constante en la vida de las personas.

Quienes hemos compartido la vida con uno sabemos que no se trata solo de compañía. Es una presencia constante, silenciosa pero significativa. Son seres que necesitan afecto, tiempo y un espacio donde sentirse parte, y que a cambio generan lazos importantes en el día a día.

Esa relación también se expresa en acciones simples que terminan siendo esenciales: en los paseos, en las rutinas compartidas y en esas pausas que nos conectan con el presente. En las caminatas por la montaña, cuando avanzan con ligereza, también saben detenerse y esperar, marcando el ritmo sin apuro. En ese gesto hay algo más que compañía: hay paciencia, cuidado y una forma de acompañar que también nos enseña a seguir.

Un animal de compañía ocupa un lugar que muchas veces no sabíamos que hacía falta. Acompaña en los días difíciles, celebra sin palabras los momentos de alegría y permanece incluso en los silencios. Su forma de estar en el mundo nos devuelve a lo esencial, a valorar lo cercano, lo simple y lo cotidiano.

En un contexto donde se reconoce cada vez más la importancia de la salud mental, la convivencia con animales de compañía aporta al bienestar emocional, reduce el estrés y fortalece los lazos afectivos tanto en adultos como en niños. Forman parte de nuestras rutinas, de nuestras redes de apoyo y de nuestra estabilidad emocional, acompañando en momentos de ansiedad, soledad o cambio y generando espacios de conexión que impactan positivamente en la calidad de vida.

Desde la Unidad de Bienestar Animal, estas historias se traducen en acciones concretas a través de la adopción responsable. Cada encuentro abre la posibilidad de darle un hogar a un animal de compañía y aporta al bienestar colectivo, fortaleciendo una convivencia más consciente y solidaria.

Porque al final, nombres como Yajaira, Zeus, Gary, Cheetara, Pimienta, Wila y tantos otros no son solo nombres. Son historias de afecto que permanecen y nos acompañan. En esos vínculos encontramos una enseñanza sencilla pero profunda: que la felicidad también está en lo cotidiano, en el cuidado y en la capacidad de valorar lo esencial, incluso en esos recuerdos que siguen caminando con nosotros.

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