Quito (Quito Informa).- “Lo que antes era un parque abandonado y en deterioro, hoy es un área verde lleno de vida”, así describen los vecinos de Alangasí al renovado Parque Metropolitano El Tingo.
Han pasado dos meses desde que el alcalde Pabel Muñoz entregó este espacio completamente renovado. Tras este tiempo, luce igual de reluciente gracias al mantenimiento del personal municipal y, por supuesto, al cuidado y cariño con el que los vecinos hacen uso de él.
“Yo frecuento este parque unas tres o cuatro veces a la semana. Vengo con mi mascota y creo que es un espacio muy cómodo como para relajarse, respirar aire puro y conectarse con la naturaleza”, señala Alex Quishpe, morador del sector.
Además, resalta que la intervención permitió recuperar el paisaje y eliminar focos de insalubridad que existían anteriormente: “Agradecer al Municipio por esta obra. La verdad que este parque estuvo abandonado, la laguna era un charco, y cuando me enteré que lo intervinieron fue una buena noticia y hay más limpieza, está mejor cuidada la vegetación”.
La renovación del parque contempló la intervención de 43.390 metros cuadrados de áreas verdes. Los trabajos incluyeron:
- Reemplazo de juegos infantiles
- Recuperación del humedal y de la pista de bicicross
- Nuevo césped sintético y mallas en la cancha de fútbol
- Repotenciación total de la iluminación LED
- Instalación de asaderos
- Plantación de nuevos árboles
- Mejoramiento del mobiliario urbano
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Un parque para toda la familia
El Parque de El Tingo está a pocos metros de las piscinas municipales del mismo nombre y de una gran variedad de restaurantes de comida típica. El área es un sitio ideal para disfrutar con amigos o familia, especialmente los fines de semana.
Los vecinos coinciden en que su recuperación no solo mejoró la infraestructura, también la percepción de seguridad en el sector. La limpieza, el orden y el mantenimiento de las áreas verdes han sido clave para devolverle la vida a este espacio. El parque dispone de guardias de seguridad de forma permanente, quienes velan por la buena convivencia.
“La principal diferencia de este parque es la seguridad, de lo que he podido ver ahora, y es mejor para que los vecinos también se apropien del espacio público, que vengan y que usen”, comenta Richard Ramírez, residente de El Tingo.
Él acude frecuentemente a pasear con su esposa e hijo. “En la mañana nos gusta venir a caminar y desde que fue renovado cambiamos el caminar por las calles para venir acá”, señala.
Mientras tanto, la vecina Tatiana Badiana, quien ha vivido toda su vida en El Tingo, destaca la diversidad de espacios para todos los gustos: “Lo veo muy llamativo, los juegos, columpios y canchas, las plantas que ahorita se ven en cada rincón. También la seguridad que hay espero que se mantenga, así como está ahorita”.
Como Richard y Tatiana, cerca de 70 mil vecinos del Valle de Los Chillos se benefician directamente de este espacio verde. La laguna, con una vertiente natural y presencia de peces, es una de las zonas favoritas de los visitantes para descansar y tomarse fotos.
Los deportistas no se quedan atrás
Todos los días, desde muy temprano, el parque acoge a decenas de personas que acuden a practicar deporte o ejercitarse. Las canchas de fútbol y básquet, así como la pista de bicicross y el área de crossfit, son los espacios favoritos de los deportistas.
Carlos Proaño llegó a vivir a Alangasí hace tres meses y, esta semana, conoció el parque por primera vez. Se sorprendió con lo que encontró. “Me indicaron que hay este parque para hacer ejercicio y llegué hoy a las 07h30 para darme unas vueltas y está hermoso. Mire son las 09h00 y sigo aquí, todo limpiecito. Hay muchas secciones para hacer deporte, fútbol, escaleras. Está chévere para hacer el deporte y estar junto con la naturaleza”, resalta.
La intervención del parque en El Tingo forma parte de las 3.001 obras del Municipio de Quito para recuperar espacios públicos y garantizar entornos más seguros y adecuados para la ciudadanía.












