Bajo tierra funciona un sistema esencial para mantener limpio al Centro Histórico

Quito (Quito Informa). – Mientras miles de personas recorren las calles, plazas e iglesias del Centro Histórico de Quito cada fin de semana, bajo tierra opera un sistema poco visible, pero que mantiene limpio uno de los sectores más visitados de la ciudad. Se trata de las islas soterradas de basura, una infraestructura diseñada especialmente para responder a las particularidades del casco colonial, donde las calles estrechas dificultan el ingreso de camiones recolectores convencionales.

El sistema, operado por la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO), funciona a través de 59 puntos estratégicos distribuidos en el Centro Histórico. Cada uno cuenta con plataformas hidráulicas subterráneas que almacenan contenedores diferenciados para residuos orgánicos y materiales reciclables.

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Los contenedores grises reciben desechos comunes y orgánicos, mientras que los azules están destinados a papel, cartón, plástico y otros residuos reciclables. Cuando llega el momento de la recolección, una plataforma hidráulica eleva los contenedores hacia la superficie para que el personal operativo pueda retirarlos de forma segura y eficiente, evitando que la basura permanezca expuesta en la vía pública.

Las labores de limpieza se mantienen todos los días en dos jornadas: vespertina, de 14h00 a 22h00, y nocturna-madrugada, de 19h00 a 03h00, horarios que permiten atender el sector incluso en momentos de mayor actividad turística, comercial y gastronómica.

Pero el trabajo no termina allí. Como complemento al sistema soterrado, EMASEO también interviene 49 puntos húmedos críticos del Centro Histórico mediante barrido manual e hidrolavado, especialmente en zonas de alta concentración de residuos.

Gracias a esta operación permanente, se reduce significativamente la acumulación de basura en calles y plazas, mejorando las condiciones sanitarias, disminuyendo el impacto ambiental y conservando la imagen de uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de Quito.

Detrás de cada fin de semana en el Centro Histórico, hay una logística silenciosa que permite que la ciudad siga luciendo limpia para vecinos, comerciantes y visitantes.

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