Caracolas de los Cuidados: el servicio que protege a familias vulnerables en Quito

Quito (Quito Informa). –En barrios donde movilizarse puede tomar horas, el Municipio de Quito impulsa un servicio que busca llegar directamente hasta los hogares de personas en situación de vulnerabilidad. Se trata de ‘Acompañamiento Familiar’, una estrategia territorial de la Unidad Patronato Municipal San José (UPMSJ) que combina visitas puerta a puerta con espacios comunitarios llamados ‘Caracolas de los Cuidados’.

El servicio está enfocado en madres gestantes, familias con niñas y niños de 0 a 3 años, personas adultas mayores y personas con discapacidad. La propuesta busca fortalecer redes de cuidado, acompañar a las familias cuidadoras y promover el autocuidado en sectores históricamente excluidos de la capital.

Le puede interesar: Entre montañas y caminos rurales: así acompaña el Municipio a la primera infancia en Pacto

Una de las beneficiarias es Flor Jara, de 41 años, habitante de Pacto, quien cursa la semana 38 de embarazo de su séptimo hijo. Además de dedicarse a las tareas del hogar, los fines de semana vende helados en una esquina del parque central de la parroquia.

A través del acompañamiento recibe orientación sobre estimulación temprana y salud emocional. También accede a atención psicológica tras la pérdida de una de sus hijas, de nueve años.

¿Qué son las Caracolas de Cuidados?

Las acciones se complementan con las ‘Caracolas de los Cuidados’, espacios comunitarios donde las familias participan en jornadas de escucha, formación y acompañamiento. Allí comparten experiencias, reciben herramientas para el cuidado y fortalecen redes de apoyo comunitario.

La iniciativa forma parte de la Política Metropolitana de Cuidados de Quito, impulsada por la Secretaría de Inclusión Social, que reconoce el cuidado como un derecho y una responsabilidad compartida entre familias, comunidades e instituciones.

El dato:

Apenas 3 de cada 10 mujeres cuentan con un empleo adecuado, aunque continúan asumiendo el cuidado de niñas, niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad y el sostenimiento cotidiano de sus familias y comunidades.

La línea base de esta política también señala que cerca del 40 % de las personas cuidadoras tiene más de una carga de cuidado y que solo el 3,6 % ha recibido capacitación para realizar estas tareas.

Frente a este escenario, las Caracolas de los Cuidados buscan convertirse en espacios seguros de encuentro y apoyo comunitario. Las actividades son guiadas por equipos multidisciplinarios conformados por gestores territoriales, trabajadores sociales, psicólogos, terapeutas ocupacionales y educadoras comunitarias.

Actualmente, el servicio de Acompañamiento Familiar para Primera Infancia funciona en Pacto, Guamaní, La Libertad, Píntag, Atucucho y Turubamba, registrando más de 2.200 atenciones hasta marzo de 2026.

Por su parte, la atención para personas adultas mayores y personas con discapacidad se desarrolla en Pacto, Guamaní, La Libertad y Píntag, alcanzando cerca de 1.500 atenciones en el mismo período.

Las Caracolas de los Cuidados iniciaron este 11 de mayo y se desarrollarán durante todo el año mediante encuentros mensuales, módulos formativos y espacios de acompañamiento comunitario.

Scroll al inicio
Skip to content