Salvar una vida: la historia de Jordy Chango muestra la empatía y solidaridad de los “soldados azules” de EMASEO

Quito (Quito Informa). – Hay momentos en que los héroes aparecen en los lugares y de las formas que menos sospechamos. Ese es el caso de Jordy Chango, miembro del equipo de barrido manual de la Empresa Pública Metropolitano de Aseo (EMASEO), cuya empatía y rápida respuesta a los problemas, evitaron una tragedia sobre el puente de El Chiche, en la Ruta Viva, la mañana del pasado 11 de junio.

Jordy cumplía, como todos los días, su labor de mantener limpia la ciudad, cuando notó que algo no estaba bien. En medio del ruido del tráfico y los autos pasando rápidamente por la autopista, identificó a una persona que abrumada por el dolor y la desesperanza había decidido subir a la baranda del puente con la intención de quitarse la vida.

Una mano amiga

En ese instante, Jordy dejó de ser solo un trabajador municipal para convertirse en un guardián de vida. Con una valentía serena y sin pensar en el peligro que corría en esta vía de alto flujo vehicular, se acercó a la persona. No hubo juicios ni indiferencia, solo un ser humano extendiendo la mano a otro ser humano en su momento más oscuro.

Gracias a su intervención oportuna y a sus palabras de aliento, logró convencer a la persona de bajar, devolviéndole la oportunidad de un mañana. «En ese momento no pensé en el riesgo, solo pensé que esa persona merecía una segunda oportunidad. Nadie debería sentirse tan solo como para creer que esa es la única salida”, comentó Jordy con la humildad que lo caracteriza, mientras observa la ciudad desde el mismo puente donde el destino lo puso a prueba.

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Seamos el cambio

EMASEO expresó su reconocimiento y orgullo por Jordy Chacón. Su acción nos recuerda que, más allá de limpiar las calles de la ciudad, los trabajadores limpian también el alma de la ciudad con actos de solidaridad. Jordy nos enseña que la verdadera fuerza no está en los músculos, sino en la capacidad de conectar con el dolor ajeno y actuar con compasión.

Esta historia invita a todas las personas a estar atentas. A mirar a los ojos a quien tenemos al lado y a recordar que, por muy oscuro que parezca el túnel, siempre hay una salida si nos damos la mano. En el caso de estar pasando por un momento difícil, es importante buscar ayuda. “Hablar es el primer paso para sanar. No estás solo”, recordó Jordy.

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