Quito (Quito Informa). – La corresponsabilidad ciudadana es clave para mantener a Quito limpio y libre de focos infecciosos. La Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO) del Municipio de Quito recuerda a los quiteños y quiteñas que es importante asumir un rol activo y respetuoso con los horarios de recolección de basura y con el trabajo que realizan más de 1.200 trabajadores, quienes operan las 24 horas del día, los 7 días de la semana, incluyendo feriados y madrugadas.
Puede interesarle: Puesto de Mando Operativo del Bulevar Naciones Unidas retuvo a un presunto implicado en robo
Educación y cultura de limpieza
En el Centro de Operaciones de EMASEO se reciben cientos de denuncias diarias por saturación y suciedad en espacios públicos. Los equipos de limpieza trabajan arduamente, día y noche, para mitigarlos, pero la solución definitiva requiere un cambio de actitud.
Tome en cuenta estas recomendaciones:
- Respeta los horarios y frecuencias: sacar los residuos únicamente los días y horas indicadas para tu sector. Dejar la basura horas antes solo genera mal olor, atrae fauna urbana y entorpece la vía pública.
- Uso correcto del contenedor: deposita las fundas bien cerradas dentro del contenedor. Nunca las dejes en el suelo, sobre la tapa o colgadas en los costados.
- Servicio a pie de vereda: cierra herméticamente las fundas. Evita a toda costa arrojar basura a granel, ya que el viento la dispersará.
- Cero residuos voluminosos en la vía: no abandones muebles o escombros en la calle. Esto satura las rutas y genera focos de infección inmediatos.
- Descarga y usa la EMASEO APP: a través de la app puedes consultar los horarios exactos de recolección para tu sector, reportar de manera inmediata contenedores dañados o saturados y solicitar el retiro de desechos voluminosos.
EMASEO cuenta con gran infraestructura que abarca más de 5.600 contenedores de superficie y 408 rutas programadas, sin embargo, aceras, parterres y el entorno de los contenedores se han convertido en focos de contaminación visual y sanitaria.
La problemática principal radica en la falta de cultura de algunos vecinos: el irrespeto a los horarios y frecuencias de recolección, la mala disposición de residuos «a granel» y, de manera alarmante, el tratamiento clandestino de desechos voluminosos: colchones, muebles, electrodomésticos y escombros en varios sectores de la ciudad.



