Quito, (Quito Informa).- Este miércoles 29 de julio, el Acuerdo Quito 2034 dio un nuevo paso hacia la ejecución de acciones concretas entre la empresa privada y el Municipio de Quito. Durante una reunión donde también participaron la academia, organizaciones sociales y otros actores sociales se consolidó una agenda compartida con proyectos orientados a enfrentar desafíos de la capital en ámbitos como la erradicación de la pobreza, el empleo, la seguridad, la innovación y la sostenibilidad.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, señaló que el Acuerdo Quito trasciende a la administración municipal y representa un compromiso colectivo para construir la ciudad del futuro. “Este no es un esfuerzo de la Municipalidad; es un esfuerzo de la sociedad quiteña, donde está la administración pública, los sectores productivos, la academia y las organizaciones sociales para tener una agenda en el mediano plazo”, señaló el alcalde.
Destacó que el siguiente paso del Acuerdo Quito es transformar el trabajo desarrollado en las mesas sectoriales en iniciativas que reflejen la corresponsabilidad entre los sectores público y privado.
“Una de las conclusiones es definir proyectos concretos que dejen ver esta dinámica público-privada e identificar cuáles son esos proyectos que se avalarían, se haría seguimiento y que podrían ser presentados en la próxima reunión plenaria del Acuerdo Quito”, afirmó.
Empresa privada: proyectos que responden a necesidades de la ciudad
Uno de los primeros resultados se evidencia en el eje de erradicación de la pobreza. Empresas como Tía, Santa María, Coral, KFC, Vita, Difare, Tesalia y Grupo Oro, entre otras, se sumaron a la estrategia municipal de recuperación y donación de alimentos para fortalecer el programa Quito Sin Hambre y ampliar la atención a personas en situación de vulnerabilidad.
El asesor de la Alcaldía, Nicolás Oliva, explicó que esta iniciativa articula la recuperación de alimentos en el Mercado Mayorista con el aporte del sector privado.
“Hay cerca de 6.000 toneladas de alimentos al año que se pierden. Hoy tenemos diez empresas que están aportando a esta causa. La recuperación de alimentos y la donación del sector privado nos permitirán llegar a más de 10.100 canastas durante 2026, además de fortalecer las ollas comunitarias y los comedores sociales”, señaló.
Innovación, empleo y academia para generar oportunidades
En el eje de bienestar, empleo y crecimiento, el Distrito de Innovación La Mariscal concentra varias acciones priorizadas. Entre ellas están la apertura del Hub de Innovación de la Asociación de Emprendedores del Ecuador (AEI), el próximo funcionamiento del Centro de Emprendimiento de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), la estructuración de un fondo para proyectos de innovación junto con la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y ECUACAP, además del fortalecimiento de la Bolsa Metropolitana de Empleo y las ferias laborales impulsadas por ConQuito.
El director ejecutivo de ConQuito, Gonzalo Criollo Galván, destacó que estas iniciativas reflejan compromisos concretos entre los actores que participan en el Acuerdo Quito.
“La apertura del Hub de Innovación de AEI en La Mariscal constituye un primer aporte del sector privado dentro del Acuerdo Quito. También arrancará el Centro de Emprendimiento de la UIDE y se estructura un fondo para proyectos de innovación. Son acciones concretas que nacieron de esta mesa de trabajo”, manifestó.
El aporte de la academia también forma parte de esta construcción conjunta. El vicecanciller de la Universidad de Las Américas (UDLA), Carlos Emilio Larreátegui, destacó que el Acuerdo Quito ha permitido mantener, desde 2024, un espacio de diálogo entre sectores diversos con un objetivo común: construir ciudad.
“Ha habido una participación activa de actores muy diversos que se reúnen con un solo objetivo: el bienestar de nuestra ciudad. Hoy ya vemos resultados tangibles, como la reactivación de La Mariscal, el fortalecimiento de la seguridad y programas que impulsan la reactivación económica del Centro Histórico. Hacía mucho tiempo que Quito no tenía un espacio como este para construir ciudad”, expresó.
Añadió que el rol de las universidades debe trascender las aulas y convertirse en acciones que beneficien a la comunidad.
“No hay universidad sin ciudad. Las universidades no pueden encerrarse en sí mismas; deben trabajar junto a las comunidades y priorizar el bienestar de Quito. En el Acuerdo Quito ponemos las diferencias de lado para trabajar por la ciudad”, afirmó.
Seguridad y sostenibilidad, parte de la hoja de ruta
En el eje de seguridad y convivencia, el Acuerdo Quito impulsa la estrategia La Mariscal se Reactiva, una iniciativa que articula al Municipio, empresas privadas, academia y residentes para fortalecer la recuperación del espacio público.
Entre las acciones previstas están el fortalecimiento del Puesto de Mando Operativo, la incorporación de tecnología y nuevas herramientas para reforzar la seguridad y dinamizar este sector de la ciudad.
La sostenibilidad también forma parte de los proyectos priorizados. El director ejecutivo de WIWA, Martín Bustamante, destacó que esta alianza incorpora una visión de conservación ambiental y educación para fortalecer la relación de la ciudadanía con la biodiversidad.
“Quito se incorpora a este acuerdo con una representación diversa del sector ambiental. Buscamos construir colectivamente una ciudad que fortalezca la conservación de la vida silvestre y la educación ambiental. Es un espacio de participación que genera compromiso y demuestra que las ideas no solo suenan bien, sino que pueden convertirse en realidad”, afirmó.
Uno de los proyectos emblemáticos será la construcción de un hospital veterinario especializado en fauna silvestre, concebido como un espacio de atención, conservación y formación de profesionales.
¿Qué es el Acuerdo Quito?
El Acuerdo Quito es una plataforma de diálogo y trabajo conjunto que reúne al Municipio, la empresa privada, la academia, organizaciones sociales y otros sectores para construir una visión compartida de ciudad hacia 2034 y desarrollar acciones concretas.
Busca convertirse en una forma distinta de construir ciudad: unir capacidades, conocimiento y recursos para que los proyectos se traduzcan en oportunidades reales y mejor calidad de vida para quienes habitan la capital.













