Quito, (Quito Informa). – El Concejo Metropolitano de Quito, en su sesión 215, rindió homenaje a quienes ofrendaron su vida en uno de los episodios más dolorosos y decisivos en el proceso independentista del Ecuador: la masacre del 2 de Agosto de 1810.
La vicealcaldesa de la capital, Fernanda Racines, quien presidió la sesión, invitó a repensar la historia de la Independencia desde una mirada que reconozca el papel de las mujeres en la gesta libertaria. “Esta fecha no puede entenderse únicamente desde el sacrificio de los próceres, sino también desde la participación de las mujeres quienes sostuvieron la causa, enfrentaron la persecución y, con el tiempo, fueron relegadas del relato oficial”.
Recordó a Manuela Cañizares, Manuela Espejo y María Baltazar Terán, así como a las guarichas, mujeres que apoyaron la causa libertaria desde distintos frentes y cuyo aporte fue invisibilizado durante años. «El 2 de Agosto de 1810 no se entiende sin ellas, no solo porque algunas intentaron rescatar a los próceres, sino porque recogieron los cuerpos, lavaron la sangre de las calles y sostuvieron una causa de la que luego fueron invisibilizadas», afirmó.
Por su parte, la concejala Diana Cruz resaltó que preservar la memoria histórica es indispensable para fortalecer la identidad de los pueblos. «Hoy, Quito se detiene un instante, no para lamentar el pasado, sino para mirarlo de frente y reconocer, en él, el origen de quiénes somos como ciudad y como país”.
Como parte de la conmemoración, las autoridades metropolitanas colocaron una ofrenda floral en el Museo Alberto Mena Caamaño, espacio que alberga el conjunto escultórico que recrea la masacre del 2 de Agosto de 1810.









