La clase media de Quito: una lucha entre alcanzar la estabilidad y no caer en la vulnerabilidad 

  • El estudio del Instituto de Investigaciones de la Ciudad que analiza a este grupo económico y social señala que su composición no es homogénea y que una gran parte de la clase media corre el peligro de caer en la vulnerabilidad. 

Quito (Quito Informa).- Cuando escuchamos el término clase media, solemos pensar en un grupo social homogéneo sin cambios y cuyas condiciones les permiten conseguir una estabilidad económica deseable, sin embargo, las condiciones de la clase media en Quito distan de ese objetivo buscado por muchos. En el estudio del Instituto de Investigaciones de la Ciudad (IIC), del Municipio de Quito,  llamado La clase media en Quito: Conceptualización, fragilidad y evidencia (2018-2025) se evidencia que la situación de este grupo no es idílica y que diversos factores influyen en su comportamiento.

Puede interesarle: Habitantes de calle en Quito: un nuevo diagnóstico revela las condiciones y el Municipio impulsa respuestas conjuntas

Tres tipos de clase media

La situación de la clase media no sigue una línea recta. De acuerdo con la metodología del Banco Mundial, el trabajo del IIC indica que existen tres subclases en la clase media: clase media vulnerable, que en 2025 llegó al 37%, pasa del umbral de ganancia requerido, pero la afiliación a la seguridad social puede ser inexistente, su vivienda no siempre reúne las condiciones adecuadas o carece de inserción laboral. Por lo que cualquier cambio en el ingreso los llevaría a la clase baja. 

La clase media en proceso, con un  6,4% hasta 2025, representa un escalón superior, en el que el hogar ya cuenta con protección social efectiva, una vivienda adecuada, capital educativo en formación y una inserción laboral estable, y constituye el nivel donde comienza a construirse una posición de clase media en sentido pleno.

Mientras que la clase media consolidada, el 0,5%, tiene dos condiciones complejas de conseguir: la capacidad de generar excedentes o acumular activos y la posesión de una vivienda propia totalmente pagada, a lo que se añade un capital educativo consolidado. Este grupo puede convertir el ingreso en patrimonio. 

De manera que una gran parte de la clase media lucha para no caer en la vulnerabilidad o la pobreza, mientras que a la clase media en proceso le cuesta generar activos y solo un pequeño porcentaje puede crear un patrimonio.

Grupos más vulnerables 

De acuerdo a las cifras, la idea de que a más edad se alcanza más estabilidad sigue vigente ya que solo los jóvenes de 18 a 29 años presentan una menor proporción de clase media (13,4%), mientras que los adultos mayores tienen una participación más alta (29%), esto debido al acceso a pensiones y jubilación que aseguran un ingreso estable. 

Otro grupo vulnerable son las mujeres que presentan una mayor concentración en la pobreza que los hombres (54,4% frente a 50,8% en 2025) y una participación menor en la clase media. La brecha más marcada aparece en la autodenominación étnica, la población indígena registra un 6,1% en la clase media, seguida de la población afroecuatoriana, mientras que la población mestiza y blanca alcanza una mayor participación (18,4%). 

La vivienda no está garantizada, hay una crisis que es palpable en las cifras, ya que si bien el hacinamiento es bajo y la mayoría de viviendas de la clase media cumplen las condiciones adecuadas (85,7%), solamente el 63,6% dispone de casa propia, que suele ser un resguardo patrimonial frente a las crisis y una protección familiar frente al mercado inestable del arriendo.

¿Qué hacer?

La política pública debe orientarse también al segmento de la clase media vulnerable, muchas veces invisibilizada. “Distinguir dentro de la clase media a quienes han consolidado su posición de quienes la ocupan de manera precaria deja de ser, entonces, un problema de clasificación para convertirse en una condición necesaria para comprender la estructura social de la ciudad y orientar las intervenciones hacia donde la fragilidad es mayor”, indica el estudio. 

Este trabajo recomienda revisar los criterios de focalización de programas y servicios para poder incluir a los hogares en condición de vulnerabilidad o en proceso de consolidación y contribuir en su búsqueda del bienestar. Además de fijar la mirada en las políticas relacionadas al hábitat y la vivienda con herramientas como la vivienda de interés social, el acceso a suelo urbanizado, el desarrollo urbano y la provisión de infraestructura y servicios públicos “que pueden contribuir a disminuir los costos de vida de los hogares y fortalecer su capacidad para acumular activos en el largo plazo”. 

Para consultar el documento completo, puede acceder a la página web del IIC: https://investigaciones.quito.gob.ec/

Acciones en marcha del Municipio de Quito 

Frente a esta problemática, el Municipio de Quito ha desarrollado varios programas para la ciudadanía sin costo, entre ellos se encuentran  los de atención en salud, ferias de empleo y proyectos de vivienda social. 

En  lo referente a salud,  existen programas que recorren la ciudad brindando una atención integral: 

  • Puntos Quito Salud: espacios de prevención ubicados en parques como La Carolina, Bicentenario, El Ejido y Padre Carollo para control de signos vitales, tamizaje nutricional y estimulación temprana.
  • Caravanas y ferias móviles: recorren los diferentes barrios de la capital con servicios de medicina general, salud mujer y atención odontológica. Entre enero a agosto de 2026, se han realizado 287 ferias de salud y 187 caravanas. 
  • Unidades Metropolitanas de Salud: atención integral en salud. Se encuentran en tres puntos de la ciudad: la Unidad Centro, en la calle Rocafuerte OE8-89 e Imbabura; Unidad Norte, ubicada en Unión y Progreso OE4-353 y Av. Diego de Vásquez; y la Unidad Sur en la Manuel Antonio Navarro 16-60 y José Hinostroza. 

En el caso de ConQuito, sus ferias de empleo han permitido que jóvenes, mujeres y otros grupos sociales apliquen a oportunidades de empleo de la empresa privada. En 2023, las dos ediciones consiguieron 2.122 plazas; mientras que en 2024, la cifra subió a 3.496 y para 2025 llegó a las 4.340 plazas de empleo. Solamente en la feria del 17 de julio de 2026, ConQuito y las empresas privadas aliadas ofrecieron 4.000 vacantes.

Por su parte, la Empresa Pública Metropolitana de Hábitat y Vivienda (EPMHV) desarrolló los proyectos de vivienda social Victoria del Sur, en el sector de La Ecuatoriana, y Ciudad Bicentenario, en la zona de Pomasqui. Los interesados pueden confirmar disponibilidad, precios actualizados y condiciones de financiamiento en el whatsapp de la EPMHV 098 331 9852.

Scroll al inicio
Skip to content