- FTC Live al Parque se alinea con una tendencia mundial en la que conciertos, festivales y grandes experiencias se convierten en motivadores de viaje, gasto turístico y posicionamiento internacional de los destinos.
Quito (Quito Informa). – Los grandes eventos dejaron de ser únicamente espectáculos para convertirse en una herramienta de promoción turística y dinamización económica de las ciudades. Quito avanza en esa dirección y, durante 2026, la articulación entre el Municipio, Quito Turismo y productores privados permitió que seis grandes espectáculos generaran un impacto económico estimado de USD 35,6 millones, activando sectores como alojamiento, gastronomía, transporte, comercio, servicios y entretenimiento.
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El FTC Live al Parque, realizado en el Bicentenario, cerró esta agenda de colaboraciones con 20.000 asistentes y un impacto económico estimado de USD 9,8 millones. Entre los rubros identificados se registraron USD 14.300 en alojamiento, USD 233.352,70 en transporte y USD 419.237,01 en bares y restaurantes, una muestra del movimiento que un evento de estas características produce más allá del escenario.
A este resultado se suman los impactos registrados por otros eventos realizados durante el año. Arcángel convocó a 26.824 asistentes durante tres días y generó USD 5,4 millones; Ed Sheeran reunió a 28.500 personas y alcanzó USD 15 millones; Magneto y Mercurio registraron 2.000 asistentes y USD 180.000; Mon Laferte reunió a 9.984 personas y generó USD 2,4 millones; mientras que Sebastián Yatra convocó a 6.246 asistentes, con un impacto de USD 2,7 millones.
Viajar para vivir una experiencia: una tendencia que crece en el mundo
La apuesta de Quito responde a una transformación que ya está modificando la industria turística mundial. El Foro Económico Mundial (World Economic Forum) señala que festivales musicales, competencias deportivas y otros eventos en vivo ocupan cada vez más un lugar central en la decisión de viajar. Este análisis estima que el turismo musical, valorado en cerca de USD 6.000 millones en 2023, podría superar los USD 9.000 millones en 2030. En una perspectiva más amplia, el sector mundial de eventos en vivo podría aproximarse a USD 2 billones al final de esta década. Pero su valor turístico va más allá de la entrada: el WEF señala que el 84% de los turistas internacionales que viajan por un evento aprovecha para conocer nuevos lugares en el destino y el 30% manifiesta intención de regresar.
Esto modifica también la lógica de promoción. El visitante ya no siempre elige primero una ciudad y después decide qué hacer en ella; cada vez con mayor frecuencia sucede lo contrario: una experiencia, un concierto o un festival determina el destino del viaje.
Las ciudades de la región ya compiten por este viajero
Quito no está sola en esta apuesta. Las principales ciudades latinoamericanas han comenzado a incorporar los grandes eventos dentro de sus estrategias de turismo, promoción y desarrollo económico.
Bogotá es uno de los ejemplos más claros. Un análisis oficial de la Alcaldía de esa ciudad determinó que cinco grandes eventos realizados durante 2025 generaron un impacto económico de COP 452.600 millones, equivalente aproximadamente al 0,10% del PIB anual de la ciudad. El propio estudio concluye que los eventos de mayor escala y duración producen efectos directos e indirectos más intensos sobre la economía. Solo el Festival Estéreo Picnic 2025 reunió 152.000 asistentes; el 31,4 % fueron visitantes, quienes generaron un gasto agregado cercano a COP 99.800 millones.
Buenos Aires habla ya abiertamente de “turismo de recitales”. Los antecedentes muestran esa relación: durante los recitales de Coldplay de 2022, Buenos Aires registró picos de 92% de ocupación hotelera, mientras que en 2026 la ciudad continúa planteando los espectáculos masivos, la cultura y el deporte como componentes fundamentales de su modelo de atracción turística.
Lima, por su parte, incorporó en 2026 el turismo musical dentro de sus análisis de promoción. Un estudio de PROMPERÚ, denominado Turismo musical y el efecto BTS, encontró que seis de cada diez fanáticos viajan cada año para asistir a espectáculos musicales, que el 80% prefiere invertir en experiencias antes que en bienes materiales y que el 93% valora más las vivencias presenciales que las digitales.
Un nuevo eje para la promoción turística de Quito
En este escenario regional y mundial, la participación de Quito en grandes eventos responde a una estrategia que va más allá de la realización de conciertos. El objetivo es convertir al entretenimiento en una puerta de entrada al destino.
Una persona que llega a Quito para ver a un artista también necesita movilizarse, comer, hospedarse, comprar, utilizar servicios y dispone de horas o días para descubrir otros atractivos de la ciudad. Allí se encuentra la oportunidad turística: transformar una entrada a un espectáculo en una estadía y una estadía en una experiencia integral de Quito.
Por ello, la estrategia combina atracción de eventos, promoción del destino, articulación público-privada y condiciones de ciudad. El Municipio interviene en los procesos de coordinación necesarios para contribuir a la movilidad, seguridad, operación y desarrollo adecuado de los espectáculos, mientras Quito Turismo trabaja para vincular esas grandes audiencias con la oferta turística de la capital.
Así, los USD 35,6 millones generados en 2026 constituyen no solamente un resultado económico, sino un indicador del potencial de un nuevo eje de promoción y atracción turística para la capital: hacer de Quito una ciudad donde también se viaja para vivir grandes experiencias.



