representó una inversión superior a USD 266.000 y que
Quito, (Quito Informa). – Después de 17 años sin una intervención integral, el mercado de Andalucía (norte) cuenta con una infraestructura renovada, y que beneficia a cerca de 200 comerciantes y a miles de vecinos de la zona. El alcalde de Quito recorrió este centro de comercio, que mantuvo sus puertas abiertas durante los tres meses que duraron los trabajos.
Le invitamos a leer: Más de 34 mil vecinos de Cotocollao disfrutan del cielo de Quito sin cables
La jornada estuvo marcada por el encuentro con los comerciantes, quienes recibieron al alcalde con muestras de cariño, entre abrazos y saludos, y compartieron con él parte de la jornada en este renovado espacio de comercio.
Obras realizadas en el mercado
La intervención permitió recuperar la imagen exterior y mejorar las condiciones de funcionamiento del lugar. Se rehabilitaron y mantuvieron fachadas y cubiertas, se realizaron trabajos de pintura y se colocaron paneles de aluminio compuesto, conocidos como Alucobond, que permiten renovar y proteger la superficie exterior. También se modernizó el sistema eléctrico y se cambiaron las luminarias a tecnología LED, lo que permite un uso más eficiente de la energía y mejores condiciones de iluminación.
A estos trabajos se sumaron adecuaciones en las baterías sanitarias y otros espacios, con el propósito de mejorar la funcionalidad y seguridad del establecimiento. “Es un mejoramiento integral para nuestros comerciantes. Contamos con cuatro asociaciones; tenemos la parte exterior con locales, en el interior está el mercado y también el Centro Comercial Popular”, explicó Christian González, director general de Quito Comercio. Añadió que la intervención tiene un alcance que va más allá de la infraestructura. El mercado de Andalucía se encuentra en la parroquia La Concepción y su actividad comercial tiene relación con más de 98 barrios y miles de vecinos y vecinas del sector.
Usuarios y comerciantes ven positiva la renovación
El cambio también es evidente para quienes trabajan diariamente en el lugar. Paulina Tandayamo, comerciante del mercado de Andalucía, destacó la transformación del espacio después de años de espera. “Eran más de 15 años de abandono y ahora tenemos una nueva carita para nuestro mercado, ya tenemos una nueva presentación para todos nuestros caseritos”.
La renovación también fue valorada por quienes acuden al mercado a realizar sus compras. Mónica Ubidia, una de las clientes, resaltó las condiciones actuales del establecimiento. “Está amplio, iluminado, tiene buen aspecto para poder realizar las compras aquí. Siempre tienen productos frescos, atienden con rapidez y amabilidad. Compren aquí, al pequeño comerciante y así es una cadena de colaboración”.
Para Estela Aguiño, usuaria habitual del mercado, los cambios también son visibles desde la experiencia de quienes acuden regularmente a realizar sus compras. “Siempre realizo mis compras aquí y me encanta ver los cambios que se han dado en el mercado. Ahora está más iluminado, se siente más claro y limpio. Vengan al mercado de Andalucía”.
El mercado de Andalucía mantiene así su actividad comercial con espacios renovados y una nueva presentación para comerciantes y ciudadanía, fortaleciendo su papel como un punto de encuentro para la parroquia La Concepción y los sectores que acuden diariamente a este centro de comercio.
Los trabajos se realizaron sin interrumpir las actividades
Los trabajos se ejecutaron sin interrumpir la actividad comercial. El mercado nunca cerró sus puertas: durante los aproximadamente tres meses de intervención, los comerciantes continuaron atendiendo a sus clientes. Previamente se realizaron socializaciones con los tres dirigentes del comercio para coordinar los trabajos y atender sus inquietudes.
Saúl Cueva, director de Mercados, Ferias y Plataformas del DMQ, invitó a quiteños y visitantes a recorrer los mercados del Distrito Metropolitano de Quito y destacó el valor de estos espacios para la ciudad. “Invito a las quiteñas, quiteños y no quiteños a venir a nuestros mercados. Aquí no solo encuentran productos frescos, de buena calidad y a buenos costos, sino también cultura, historia y tradición. No dejemos morir nuestros mercados”, señaló.









