Quito monitorea el cambio climático con 171 estaciones hidrometeorológicas

  • Las entidades municipales monitorean el comportamiento climático los 365 días del año.

Quito, (Quito Informa).- El cambio climático plantea nuevos desafíos para las ciudades: temperaturas más altas, períodos de sequía y lluvias que pueden presentarse con mayor intensidad en cortos períodos. Frente a este escenario, el Municipio de Quito cuenta con una red de 171 estaciones hidrometeorológicas que monitorean de manera permanente las condiciones del clima y generan información para anticipar riesgos y proteger a la ciudadanía.

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Santiago Sandoval, secretario de ambiente de la Alcaldía de la capital, señaló que se han articulado todas las estaciones de monitoreo de la Secretaría de Ambiente,  de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) y del Fondo para la Protección del Agua (FONAG). «Estamos operando con 171 estaciones hidrometeorológicas para mantener proyecciones, monitoreo hidroclimático e hidrometeorológico».

¿Qué hacen las estaciones hidrometeorológicas? 

Las estaciones monitorean de forma continua la  temperatura, la precipitación, la humedad relativa o la dirección del viento. Con esta información se puede identificar y anticipar condiciones hidrometeorológicas adversas, lo que permite a las entidades municipales actuar de forma inmediata y tomar decisiones oportunas para proteger a la ciudadanía.

Acciones ciudadanas para enfrentar el cambio climático 

El Secretario de Ambiente señaló que el cambio climático ya se siente en Quito. En los últimos 20 años, la temperatura media anual aumentó 0,7 grados Celsius. Las olas de calor son más frecuentes y los períodos sin lluvia generan condiciones favorables para los incendios forestales. «No estamos hablando de un problema del futuro; estamos hablando de un desafío del presente y de cómo protegemos nuestra ciudad».

Al respecto, señaló que el 99% de los incendios forestales registrados en Quito tiene causa humana. «Esto significa que la prevención está en nuestras manos». Una fogata, una quema agrícola o una colilla pueden convertirse en una emergencia que destruya cientos de hectáreas. No encender fuego en zonas de riesgo y reportar inmediatamente una columna de humo puede marcar la diferencia entre un incidente y una tragedia, manifestó el secretario.

Sandoval señaló que el cambio climático no significa solamente más calor. «También altera los patrones de lluvia: los eventos son más intensos y concentrados en períodos más cortos, lo que aumenta el riesgo de inundaciones y movimientos en masa. Por eso la prevención debe ser permanente». Por esta razón es importante no arrojar basura en quebradas ni alcantarillas.

La lucha contra el cambio climático también se construye con decisiones cotidianas. Ahorrar agua, utilizar transporte público, caminar o usar bicicleta, reducir los residuos y separar materiales para su recuperación son acciones sencillas que, multiplicadas por millones de ciudadanos, generan un impacto real. «Quito necesita una ciudadanía que no solo reaccione ante las emergencias, sino que ayude a prevenirlas», indicó.

Datos relevantes: 

  • Quito lidera la acción climática en la región: el Distrito Metropolitano cuenta con el Plan de Acción de Cambio Climático de Quito (PACQ 2025), la hoja de ruta que orienta al DMQ hacia la neutralidad climática y la resiliencia al año 2050.
  • El PACQ 2025 es el primer plan de acción climática de América Latina actualizado bajo estándares como el Cities Climate Transition Framework (CCTF) de C40, la alianza global que reúne a casi 100 de las mayores metrópolis del mundo para enfrentar la crisis climática.
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