Plan de Eventos Climáticos de Quito: inversión de USD 55 millones, construcción de colectores, monitoreo y limpieza de quebradas

Quito, (Quito Informa). – Quito se prepara para enfrentar los eventos climáticos que pueden presentarse durante la temporada lluviosa  con un Plan de Eventos Climáticos que articula acciones de prevención, mitigación y respuesta en todo el Distrito Metropolitano. La estrategia cuenta con un presupuesto de USD 55 millones para 2026 y 2027, de los cuales aproximadamente USD 41 millones ya han sido ejecutados y el resto se encuentra comprometido en obras y acciones previstas.

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El plan parte de estudios y escenarios técnicos que permiten identificar los sectores con mayor exposición a movimientos en masa e inundaciones. De acuerdo con la Dirección Metropolitana de Gestión de Riesgos, “este plan parte de unos escenarios en donde hay 321 barrios con alta susceptibilidad a movimientos de masa e inundaciones que conectan con 112 quebradas en la ciudad”, explicó Patricia Carrillo, directora Metropolitana de Gestión de Riesgos.

La funcionaria señaló que la planificación se adapta a las condiciones climáticas y a las alertas que se han emitido durante el año. En marzo entró en vigencia la estrategia de prevención y mitigación frente a la época seca; posteriormente, en mayo se declaró la alerta amarilla en 10 parroquias rurales, en junio la alerta naranja y, el 29 de agosto, una alerta roja para todo el Distrito Metropolitano.

Frente a estos escenarios, la Corporación Municipal mantiene intervenciones en toda la ciudad, con énfasis en las zonas que presentan mayores condiciones de vulnerabilidad.

Limpieza de 112 quebradas

Uno de los componentes prioritarios para enfrentar la temporada de lluvias es la limpieza de quebradas. Para ello se activaron cuadrillas que permanecen 125 días en territorio, con intervenciones en las 112 quebradas identificadas. Los equipos comenzaron sus labores durante la última semana de agosto y realizan trabajos periódicos de limpieza, desbroce y retiro de material, con una intensidad mayor ante la proximidad de las lluvias.

Estas acciones buscan mantener despejados los cauces y reducir las condiciones que podrían favorecer desbordamientos, acumulación de agua o afectaciones en sectores ubicados aguas abajo.

Mitigación y obras estructurales

El plan tiene dos grandes componentes. El primero corresponde a acciones de mitigación, que permiten intervenir de manera rápida en puntos donde existen condiciones de riesgo. Aquí se incluyen la limpieza de quebradas y ríos, desbroce de vegetación, retiro de árboles en condición de riesgo, limpieza de sistemas de retención, mantenimiento y reconfiguración de cunetas, además de obras emergentes.

El segundo componente corresponde a una batería de obras estructurales, que requieren estudios técnicos, procesos contractuales y períodos de ejecución más prolongados. “Por tratarse de obras estructurales, no es que un instrumento de planificación puede hacerse en el mes sobre una advertencia o un pronóstico a corto tiempo”, señaló Carrillo, quien explicó que estas intervenciones requieren planificación y estudios previos que se realizan en el Municipio.

Entre las obras contempladas está la intervención de la EPMMOP en el río Monjas, en el sector de El Común, que incluye la estabilización del talud.

Monitorear, recuperar y proteger

Para la Secretaría de Ambiente, la prevención de riesgos también implica recuperar y fortalecer la infraestructura que permite a la ciudad responder frente a eventos climáticos. Santiago Sandoval, secretario de Ambiente, destacó que Quito mantiene un proceso de monitoreo para identificar sus principales problemáticas, recuperar espacios vulnerables y orientar recursos hacia obras prioritarias.

El funcionario señaló que durante aproximadamente 15 años la ciudad tuvo un déficit en la implementación de infraestructura relacionada con la gestión del agua y la protección frente a eventos climáticos.

En este contexto, destacó las inversiones realizadas en alcantarillado, colectores, tanques de tormenta, protección y limpieza de quebradas, como parte de un proceso que, afirmó, se ha fortalecido durante los últimos tres años.

La Secretaría de Ambiente también impulsa acciones de recuperación y reforestación de zonas vulnerables con especies endémicas, así como el mejoramiento de quebradas y ríos. Estas medidas contribuyen a fortalecer las condiciones naturales del territorio y a disminuir su vulnerabilidad frente a eventos extremos.

Una estrategia que articula a toda la Corporación Municipal

El Plan de Eventos Climáticos es ejecutado de manera articulada por la EPMAPS, EPMMOP, EMGIRS, EP-EMSEGURIDAD y la Secretaría de Ambiente, cada una desde sus competencias. Esta coordinación permite combinar obras de infraestructura, mantenimiento, gestión ambiental, limpieza y respuesta ante emergencias.

Carrillo explicó que los instrumentos de gestión de riesgos son dinámicos y se actualizan de acuerdo con los escenarios que enfrenta la ciudad. El plan, además, ha sido puesto en conocimiento, revisado y validado por el ente rector nacional de la gestión de riesgos.

De esta manera, el Municipio de Quito mantiene una estrategia que busca anticiparse a los eventos climáticos, intervenir los puntos críticos y fortalecer tanto la infraestructura como las condiciones ambientales del territorio. El propósito es reducir los riesgos y proteger a la población frente a inundaciones, movimientos en masa y otros fenómenos asociados a las condiciones climáticas.

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