Quito, (Quito Informa). – Desde este mes, rige el nuevo Reglamento Operativo para los terminales terrestres e interparroquiales de Quito, que define reglas claras, tarifas transparentes y obligaciones para garantizar viajes seguros, puntuales y ordenados a miles de usuarios.
La nueva normativa municipal acoge las recomendaciones de los entes de control y regulatorios para subsanar años de falta de actualización en los procesos de recaudo y control. Esta medida abarca toda la infraestructura de los terminales interprovinciales de Quitumbe y Carcelén, así como las estaciones interparroquiales de La Marín, Río Coca y La Ofelia, beneficiando a más de 15 mil pasajeros que se trasladan desde la capital hacia distintos puntos del país.
El reglamento fija los costos oficiales por uso de infraestructura para las operadoras de transporte entre ellas la tasa de usuario, frecuencias ordinarias, extraordinaria, selectiva y estacionamiento de transporte pesado.
Para erradicar la informalidad y cuidar el tiempo de quienes viajan, las empresas de transporte deberán cumplir parámetros específicos en andenes y boleterías.
Las principales disposiciones y restricciones operativas establecen:
- Embarque y desembarque exclusivo en andenes asignados.
- Respeto a horarios y rutas oficiales.
- Áreas específicas de encomienda.
Los equipos técnicos y operativos de control de la administración municipal mantienen turnos de monitoreo activo las 24 horas del día, los 7 días de la semana en los accesos peatonales y vehiculares, supervisando que cada unidad despachada cuente con sus revisiones al día y salvaguardando la integridad de los viajeros durante todo su trayecto.
Con reglas claras y una gestión técnica transparente, Quito consolida terminales modernos y eficientes que conectan a las familias con puntualidad, orden y seguridad en cada destino.



