Quito (Quito Informa). – Como parte de su compromiso con el desarrollo integral de las juventudes, el Municipio de Quito certificó a 105 estudiantes de las unidades educativas municipales Julio Moreno Peñaherrera, Manuel Cabeza de Vaca y Pedro Pablo Traversari como voceros pares y líderes juveniles en salud sexual y reproductiva. El evento se realizó el pasado 29 de mayo.
La formación, impulsada por la Secretaría Metropolitana de Salud refleja la importancia que la administración municipal otorga a las nuevas generaciones, promoviendo espacios de aprendizaje, liderazgo, participación y construcción de proyectos de vida que permitan a adolescentes y jóvenes convertirse en protagonistas del desarrollo de sus comunidades.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia Escuelas Saludables y de las acciones de Educación Integral de la Sexualidad, que buscan brindar herramientas para la toma de decisiones informadas, el ejercicio de derechos y la prevención de riesgos que puedan afectar el bienestar y futuro de los adolescentes.
Durante el acto de certificación, Luis Fernando Mantilla, director zonal de Desarrollo Social y Económico, destacó que los jóvenes representan una pieza fundamental para la construcción de una ciudad más inclusiva y participativa. “Hoy reconocemos a adolescentes que han decidido prepararse para liderar con responsabilidad, compartir conocimientos y convertirse en referentes positivos dentro de sus instituciones educativas”, señaló.
A través de este proceso, el Municipio de Quito fortalece el desarrollo positivo, el empoderamiento y la participación activa de las juventudes, en concordancia con la Política Intersectorial de Prevención del Embarazo en Niñas y Adolescentes 2026-2035. De igual manera, se ratifica su apuesta por las juventudes como actores clave para el presente y el futuro de la ciudad, generando oportunidades para que desarrollen su liderazgo, fortalezcan sus capacidades y contribuyan activamente a la construcción de una sociedad más saludable, equitativa y participativa.
DATO
Los resultados evidencian el impacto de estas acciones. En las unidades educativas municipales de Quito, los casos de embarazo adolescente se redujeron en un 50%, pasando de 28 a 14 casos durante 2025. Además, durante 2024 se registraron 62.966 atenciones a adolescentes en las Unidades Metropolitanas de Salud y, hasta octubre de 2025, la cifra alcanzó las 65.566 atenciones.




