(Quito Informa).– Del 1 de junio al 14 de septiembre, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) registra 235 inicios de sanción por quemas a cielo abierto e infracciones relacionadas con el manejo integral del fuego. Esto representa 16 casos más que los 219 contabilizados durante toda la época seca de 2025.
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Estos procesos se distribuyeron en las diez administraciones zonales de Quito. Tumbaco, Los Chillos y La Delicia concentran el mayor número de casos con 61, 52 y 48 inicios de sanción, respectivamente. En conjunto, estas tres zonas suman 161 procesos, equivalentes a cerca del 69% del total registrado en la capital.
La respuesta municipal no se limita a atender los incendios una vez que se producen. Durante la época seca se mantienen patrullajes y operativos interinstitucionales en los sectores identificados como de mayor riesgo, con el objetivo de prevenir quemas, detectar incumplimientos y actuar de manera oportuna.
“El Municipio mantiene sus equipos desplegados y la AMC actúa dentro de sus competencias de control y sanción. Sin embargo, ninguna patrulla puede sustituir la responsabilidad ciudadana. Quemar basura, maleza o residuos puede desencadenar una emergencia capaz de destruir ecosistemas, afectar viviendas y poner vidas en riesgo”, señaló Gustavo Chiriboga, supervisor metropolitano de la AMC.
Las sanciones varían de acuerdo con la conducta y el tipo de infracción. La incineración de residuos a cielo abierto puede generar una multa equivalente al 50% de un salario básico unificado, es decir, USD 241.
Por su parte, la Ordenanza Metropolitana para el Manejo Integral del Fuego establece multas de entre uno y 2,5 salarios básicos unificados para infracciones leves; de tres a 4,5 para las graves; y de cinco a 75 para las muy graves. De acuerdo con la conducta cometida, el nivel de riesgo generado y sus consecuencias, las sanciones pueden ir desde USD 482 hasta USD 36.150.
Una quema que parece pequeña puede extenderse rápidamente debido al viento, la vegetación seca y las condiciones climáticas, provocando afectaciones en áreas naturales, viviendas y animales, además de poner en riesgo la integridad y la vida de las personas.
La AMC exhorta a la ciudadanía a no quemar basura, ramas, maleza u otros residuos, ni utilizar fuego sin contar con las autorizaciones y medidas de seguridad correspondientes.
Prevenir los incendios es una responsabilidad compartida. El Municipio mantiene los controles y las acciones de prevención, pero la primera barrera frente al fuego es la responsabilidad de cada ciudadano.



