Municipio de Quito se anticipa al invierno: obras de infraestructura y prevención protegen a las familias quiteñas

Quito, (Quito Informa). – Frente a la llegada de la temporada de lluvias y los eventuales efectos del fenómeno de El Niño, el Municipio de Quito ejecuta un pan integral que combina obras de infraestructura profunda, como colectores de alivio y mallas de retención suizas, con proyectos de infraestructura verde, con el objetivo de proteger a las familias quiteñas. Este 13 de octubre, autoridades de la Alcaldía presentaron el Plan de Eventos Climáticos, ante el Concejo Metropolitano.

El Plan tiene una inversión de USD 55 millones y articula obras de infraestructura, monitoreo, mantenimiento y recuperación ambiental para enfrentar los riesgos asociados a las temporadas seca y lluviosa. De este presupuesto, aproximadamente USD 41 millones ya se han ejecutado y el monto restante está comprometido en obras y acciones planificadas.

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El plan, vigente desde 2023 y actualizado cada dos años, permite identificar los sectores más vulnerables del Distrito Metropolitano y establecer acciones preventivas y de respuesta ante incendios forestales, inundaciones y movimientos en masa. Para ello, se analizan las características geológicas y geomorfológicas del territorio, los ríos y quebradas, así como los eventos registrados históricamente. “Tenemos una priorización de 321 barrios, 210 con exposición muy alta a movimientos en masa e inundaciones y 27 con un riesgo alto. Adicionalmente, se toman en cuenta 84 barrios que están en las zonas colindantes y comparten zonas de riesgo”, explicó Gustavo Chiriboga, secretario de Seguridad y Gestión de Riesgos.

El funcionario señaló que el plan se realiza con una planificación específica para 2026 y 2027 frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño. Además, advirtió que en los sectores priorizados existe infraestructura expuesta, como centros educativos, unidades de salud, redes de agua potable, estaciones de transporte, colectores, estructuras de energía y vías.

Prevención en ríos y quebradas con un monitoreo permanente

El secretario de Ambiente, Santiago Sandovla, indicó que se realiza un trabajo coordinado con las administraciones zonales e instituciones municipales. Uno de los ejes de intervención es la limpieza y recuperación de las 112 quebradas identificadas en el Distrito Metropolitano. Desde la última semana de agosto, cuadrillas municipales realizan labores de limpieza, desbroce de vegetación y retiro de materiales que podrían obstaculizar los cauces y aumentar el riesgo de desbordamientos durante las lluvias.

Estas tareas forman parte de las acciones de mitigación no estructural, que incluyen también la limpieza de ríos y sistemas de retención, el retiro de árboles en condición de riesgo, el mantenimiento de cunetas y la ejecución de obras emergentes.

A estas medidas se suma el monitoreo hidrometeorológico permanente. El Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitano mantiene su funcionamiento las 24 horas del día, los siete días de la semana, mediante turnos rotativos. Su sala situacional dispone de 214 puntos de monitoreo hidrometeorológico, de los cuales 39 cuentan con seguimiento en tiempo real, con información integrada del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) y el ECU 911.

Sandoval indicó que la Alcaldía ha realizado soluciones basadas en la naturaleza y con sistemas urbanos de drenaje sostenible, lo que contribuye a recuperar servicios ecosistémicos, con énfasis en la regulación hídrica y la reducción de riesgos.  Manifestó que se ha priorizado la intervención en 3 ríos: Machángara, San Pedro y Monjas.

El Municipio también desarrolla procesos de capacitación comunitaria para fortalecer la preparación de los vecinos frente a la temporada lluviosa y los posibles impactos del fenómeno de El Niño.

Obras para aumentar la capacidad de drenaje y contención

Otro de los componentes corresponde al Plan de Drenaje Pluvial, con infraestructura, operación y programación de obras, que buscan mejorar la capacidad de respuesta de la infraestructura urbana ante lluvias intensas y reducir la exposición de la población en puntos críticos.

En 2026, la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) ha destinado USD 11,5 millones a correctivos relacionados con estos sistemas, indicó el gerente General, Galo Rivadeneira. Entre las intervenciones constan la construcción de colectores, estructuras de captación, ampliaciones del alcantarillado pluvial y colectores de alivio que permiten gestionar los caudales de lluvia.

Al respecto, el alcalde de Quito destacó la importancia de diferenciar las aguas lluvias de las aguas residuales y de fortalecer la infraestructura para conducir y controlar los caudales. “Hemos trabajado en al menos cinco grupos de obras: captaciones en quebradas, ampliación del alcantarillado pluvial, colectores de alivio, disipadores de energía, tanques de tormenta y obras de protección en los cauces”, señaló.

Entre las intervenciones relevantes está la quebrada El Tejado, donde la capacidad de retención pasó de 3.000 a 30.000 metros cúbicos. En este sector se instalaron dos mallas de tecnología suiza para retener flujos y materiales que podrían descender durante episodios de lluvia intensa. Cada estructura puede retener hasta 2.500 metros cúbicos de material.

También se contemplan colectores de alivio, como el de la avenida De los Granados, cuya puesta en funcionamiento está prevista para el próximo mes, según lo anunciado por el alcalde. Estas obras se complementan con intervenciones de protección en cauces, como las ejecutadas en los sectores de El Condado y La Esperanza.

Otra intervención prevista corresponde a los trabajos de estabilización del talud en el río Monjas, en el sector de El Común, a cargo de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (EPMMOP).

El alcalde señaló que las lluvias registradas al inicio de octubre pusieron a prueba las intervenciones municipales y pidió mantener una evaluación permanente durante la temporada. “Estamos empezando la temporada, por lo tanto, todavía tenemos que ver los embates duros de las lluvias más adelante”, manifestó.

Recuperación ambiental y participación ciudadana

La estrategia también incorpora soluciones basadas en la naturaleza para complementar las obras de infraestructura. La Secretaría de Ambiente impulsa la recuperación de quebradas y ríos, la limpieza de cauces, el retiro de materiales mal dispuestos y la reforestación con especies endémicas en zonas vulnerables.

Sandoval destacó que más de 10.000 vecinos y vecinas han participado en actividades de recuperación de quebradas, con al menos una intervención en cada parroquia. Estas acciones incluyen la instalación de cercas para proteger las zonas recuperadas y el fortalecimiento de espacios naturales intervenidos.

“Más allá de las infraestructuras grises que hemos planteado como grandes obras dentro del Distrito Metropolitano de Quito, se ha tomado en cuenta mucho también la infraestructura verde y azul”, explicó Sandoval.

El funcionario indicó que las soluciones basadas en la naturaleza se priorizan en las microcuencas del río Machángara, San Pedro, Monjas y el río Chiche. Las iniciativas se desarrollan mediante fondos concursables, propuestas ciudadanas y planificación de la Secretaría de Ambiente. “Nosotros venimos planificando desde 2023 y seguiremos dentro de la línea de una ciudad verde y azul”, agregó.

Trabajo coordinado para reducir los riesgos

El Plan de Eventos Climáticos articula el trabajo de la EPMAPS, EPMMOP, EMGIRS, EP-EMSEGURIDAD y la Secretaría de Ambiente, de acuerdo con las competencias de cada entidad. La coordinación combina infraestructura, mantenimiento, recuperación ambiental, monitoreo y preparación para atender emergencias.

Chiriboga explicó que la planificación se actualiza según los escenarios y las condiciones que enfrenta la ciudad. El objetivo es anticipar los riesgos, priorizar las zonas vulnerables y fortalecer la capacidad de respuesta municipal y comunitaria.

La directora metropolitana de Riesgos, Patricia Carrillo, también explicó que las acciones en prevención y respuesta a eventos climáticos necesitan tiempo suficiente para prepararse. “El resultado que estamos presentando es lo que el Municipio ya viene trabajando desde años anteriores en el marco de la reducción de riesgos que se concentra en el Plan de Eventos Climáticos”.

Agregó que el plan nació en el 2023 y se actualizó en el 2025. La actualización se realiza cada dos años, es decir, la siguiente revisión será en 2027, al cerrar la época de lluvias. Carrillo indicó que el Plan de Acción frente a la época lluviosa tiene como principio atender las posibles contingencias que se producen solamente en esta época. “Para el resto del territorio tenemos la política pública de Gestión de Riesgos”, declaró.

Con estas acciones, Quito busca reducir las afectaciones que pueden provocar las lluvias intensas y los eventos asociados a la época seca. La ejecución de las obras, el monitoreo permanente y la participación ciudadana forman parte de una estrategia que requiere seguimiento durante toda la temporada climática, debido a que las condiciones del territorio y la intensidad de los fenómenos pueden cambiar.

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