Quito, (Quito Informa). – Como parte de las acciones para precautelar la seguridad de los pasajeros, el Municipio de Quito fiscalizó el servicio de transporte público bajo la modalidad de ‘pasajero incognito’ este jueves, 15 de octubre, en la ruta Tumbaco – Cumbayá (valle).
En la modalidad el ‘pasajero incógnito’, el fiscalizador viaja como usuario sin identificarse, y verifica los niveles de servicio de la operadora, entre ellos: cumplimiento de paradas, puertas cerradas, no uso del celular, y demás criterios de calidad y seguridad del servicio. Este control se realiza de forma permanente en distintos sectores de la capital.
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Daniel Borja, jefe de Supervisión de Operaciones de la Secretaría de Movilidad, explicó que en la fiscalización se controlan y evalúan los índices y estándares de calidad del transporte público. Se verifica que las unidades circulen con las puertas cerradas o respeten las paradas autorizadas. «Al viajar de incognito, podemos verificar el cumplimiento de los parámetros definidos en los contratos de operación del transporte público de la capital”, para que mejore el servicio en beneficio de la seguridad de los usuarios.
La Secretaría de Movilidad realiza la fiscalización permanente, mientras que la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) realiza un control del tránsito. Si durante el recorrido se detecta una infracción grave de tránsito, se levanta la información y se notifica a la AMT para que actúe dentro de sus competencias.
Al implementar estas acciones, los equipos de fiscalización buscan generar percepción de control para prevenir y disuadir accidentes. La fiscalización abarca 250 rutas y casi 3.000 buses en el Distrito Metropolitano.
Controles de la AMT
Los agentes de la AMT exigen a los conductores de buses la presentación de la licencia de conducir, la matrícula al día y los documentos habilitantes del vehículo. En los controles a motocicletas, se verifica el uso de elementos de seguridad (casco homologado), placas visibles y documentos en regla. También se realizan pruebas de alcoholemia y se controlan los límites de velocidad.
Cuando se detectan irregularidades, se procede con la retención del vehículo.



