Quito, (Quito Informa). – La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS-Agua de Quito) del Municipio de la capital tiene una estrategia de autogeneración eléctrica que le permite producir energía para sus propias operaciones y aportar al sistema eléctrico nacional.
Actualmente, la EPMAPS opera cinco centrales hidroeléctricas que aprovechan la infraestructura existente de conducción de agua y su caída para generar electricidad. En conjunto, tienen una potencia instalada aproximada de 32 MW. Las centrales son Recuperadora, con 14,7 megavatios (MW); El Carmen, con 8,4 MW; Chalpi Grande, con 7,59 MW; Noroccidente, con 260 kilovatios (kW); y Tanque Carcelén, con 60 kW.
En 2025, estas instalaciones produjeron 183.274,45 megavatios hora (MWh). De acuerdo con los datos institucionales, 75.142,52 MWh se destinaron al abastecimiento de 49 instalaciones de consumo propio, entre plantas de tratamiento de agua potable y aguas residuales, sistemas de bombeo —incluido el sistema Papallacta—, pozos y edificios administrativos. Además, la empresa entrega 109.735,03 MWh al Sistema Nacional Interconectado.
Esta capacidad es resultado de una planificación que la EPMAPS ha desarrollado para aprovechar el recurso hídrico como fuente de energía.
Con el objeto de ampliar la capacidad instalada de generación renovable y aprovechar la infraestructura existente, la EPMAPS planificó y ejecutó los estudios para cuatro nuevas minicentrales hidroeléctricas: Cámara 12 (1.188 kW), Tanque Pallares (673 kW), Quillugsha (521 kW) y Tuminguina (1.030 kW).
En conjunto, los proyectos suman una potencia instalada de 3.412 kW y una producción energética estimada de 22.800 MWh al año. La EPMAPS prevé invertir aproximadamente USD 6,16 millones de recursos propios.
La EPMAPS también es propietaria, opera y mantiene una línea de transmisión de 138 kilovoltios que conecta su Sistema Eléctrico de Potencia con el Sistema Nacional de Transmisión, en la subestación El Inga, de propiedad de CELEC EP Transelectric. A esta conexión también están vinculadas las subestaciones Alangasí y Móvil Papallacta, de la Empresa Eléctrica Quito.
La estrategia de autogeneración se complementa con la adquisición de generadores eléctricos para respaldar la operación de los sistemas ante eventuales interrupciones del suministro. Estas medidas buscan reducir la vulnerabilidad de las centrales de bombeo y contribuir a mantener la continuidad de los servicios de agua potable y saneamiento en los barrios ubicados en las partes altas.




