Las aceras y espacios públicos son para el libre uso y disfrute de la ciudadanía y ninguna actividad puede restringir o limitar el uso de los mismos, exceptuando los casos que cuenten con la respectiva autorización municipal. La mañana del jueves 21 de febrero, la Agencia Metropolitana de Control, AMC, procedió a verificar y sancionar a dos puestos y una caseta de comidas en diferentes aceras del norte.
Estas actividades no regularizadas utilizaban la vereda, ensuciando los alrededores e impidiendo el libre paso de los peatones. Ante esto, el personal de la AMC, procedió a levantar tres actos administrativos de inicio en base a la normativa metropolitana.
Toda actividad económica que se desarrolle en el espacio público debe contar con el Permiso Único de Comercio Autónomo (PUCA), tal como lo dispone la Ordenanza Metropolitana No. 280. Dicho permiso les habilita a utilizar una determinada área del espacio público para llevar a cabo sus actividades en orden.
Cabe recalcar que previo al acto sancionador se realizan varias etapas de un proceso de socialización de la normativa. Por otro lado, la Ordenanza No.332, en el artículo 104, numeral 5 establece que: “Serán reprimidos con una multa de 0,5 RBUM dólares de los Estados Unidos de América quienes cometan las siguientes contravenciones: 5) Utilizar el espacio público o vía pública para cualquier actividad comercial sin la respectiva autorización municipal”.
Las ordenanzas metropolitanas están para ser cumplidas por todos quienes habitan y realizan sus funciones dentro de la circunscripción del Distrito Metropolitano de Quito y la Agencia Metropolitana de Control seguirá trabajando para hacer cumplir la normativa metropolitana y erradicar la informalidad.
La AMC desarrolla la Campaña de Concienciación “Rompe el Círculo”, que busca generar corresponsabilidad ciudadana y comprensión sobre las problemáticas que acarrea comprar o colaborar con las labores informales; es decir, que no cuentan con los permisos necesarios del Municipio.
El Municipio hace un llamado a la ciudadanía a dejar de colaborar con estas prácticas irregulares y juntos lograr un Quito ordenado, limpio y seguro.







