Alcalde entregó renovado Parque Santa Ana

Dos canchas de fútbol, una sintética y otra de césped natural, dos canchas de vóley y un área de crossfit. Una pista atlética, dos canchas de básquet, un área de juegos inclusivos y la pista de bicicross forman parte del renovado Parque Santa Ana que fue entregado, la mañana de este sábado 23 de septiembre, a los moradores del barrio Santa Ana. Tiene una extensión de 3,71 hectáreas y en su rehabilitación se invirtieron 701.540 dólares. Los moradores beneficiados son de: Santa Ana, La Magdalena y La Villa Flora.

Mauricio Rodas, alcalde metropolitano de Quito, manifestó su orgullo y satisfacción al ver a jóvenes y niños y personas de todas las edades disfrutando de un espacio con infraestructura de primer nivel. Yo recuerdo cuando hace un par de años visitamos el parque y detectamos el terrible estado de deterioro en el que se encontraba sumido. Un parque, terriblemente, inseguro en donde a la gente le daba miedo caminar, hacer deporte y más aún hacerlo en horas de la noche. La infraestructura deportiva estaba absolutamente deteriorada, era un espacio que estaba abandonado por muchísimos años, manifestó el Burgomaestre.

El objetivo del Municipio de Quito es dotar a los quiteños de espacios públicos de primer nivel, con alta calidad, porque eso es lo que los quiteños nos merecernos, “es un orgullo poder darle a Quito, al Sur de la ciudad lo mejor, dijo el Alcalde. «Y algo importante que destacar, es que este proyecto de transformación del Parque Santa Ana, se lo socializó y se lo construyó junto con la comunidad tomando en cuenta sus ideas, sus aportes. Es una inversión significativa la que se ha hecho para transformar este parque, pero sin duda ha valido la pena al mirar la sonrisa de los niños, de las personas de la tercera edad con nuevos juegos inclusivos, que ahora disfrutan de un parque de primer nivel que sin duda nos llena de orgullo a todos los quiteños», concluyó Mauricio Rodas.

El Municipio de Quito realizó trabajos en la pista atlética de 890 metros de longitud e hizo el levantamiento y retiro de la calzada deteriorada. Además se hizo la limpieza, nivelación de la superficie, y colocación de la carpeta asfáltica en caliente. También asfaltó las dos canchas de vóley, parqueaderos y pista de bicicross.

Luego se realizó la señalización vial, instalación de resina antideslizante pigmentada, señalización en parqueaderos y áreas laterales de la pista atlética. En coordinación con la Empresa Eléctrica Quito se instalaron 104 luminarias, 76 postes metálicos, 70 lámparas, 12 reflectores, 5 equipos de control, y otros materiales menores.

Además se ejecutó la conformación de una cancha de fútbol sintética, la construcción de tribunas, graderíos, caminerías y accesos. La EPMMOP realizó la conformación de una cancha de césped natural con sistema de drenaje, la construcción de dos canchas de vóley y el área de crossfit con sus respectivos equipos. Adoquinó la zona de juegos inclusivos a pedido de la comunidad. Dos canchas de básquet totalmente rehabilitadas.

Finalmente se hizo arreglo de caminerías internas, bordillos en los 890 metros de pista atlética, colocación de esculturas de Quito, muro perimetral, aceras, gradas, jardineras. Se sembraron 208 árboles nativos y 900 plantas ornamentales provenientes del vivero municipal.

Actualmente se trabaja con la comunidad de Santa Ana en un proceso participativo entre vecinos, artistas visuales y personal municipal para pintar las paredes colindantes al parque en la temática paisajes y árboles nativos, con el propósito de generar apropiación y cuidado del espacio público.

Marco Arias, vive en Luluncoto pero todos los días, llega temprano a utilizar el parque del Barrio Santa Ana señala que el parque ha cambiado, «yo era atleta y antes se corría aquí era una penalidad, entonces al menos con este recubrimiento que le han dado a la pista es un poco más cómodo, es más fácil de caminar y no se siente mucho el impacto porque son deportes de impacto, es mucho mejor».

Pilar Grijalva es la coordinadora en el Parque Santa Ana de la Asociación de aguas medicinales, pero también es moradora de este sector, ella recuerda como era este espacio cuando apenas era una niña, «era el río Machángara, luego se convirtió en un relleno desagradable, luego en un sitio votado y luego en un parque abandonado, ahora es un parque digno de nosotros. Un trabajo largo, arduo por todas las necesidades que tenemos y ahora es un lugar de calidad.»

Scroll al inicio
Skip to content