Transporte escolar e institucional deben aprobar dos Revisiones Técnicas Vehiculares

Los vehículos de uso intensivo de carga que prestan el servicio público de transporte comercial y de pasajeros, deberán aprobar dos veces al año la Revisión Técnica Vehicular, RTV. El objetivo es garantizar las condiciones mínimas de seguridad.

Un nuevo ciclo estudiantil está próximo a iniciarse, por ello, los conductores de las unidades de transporte escolar e institucional buscan poner a punto sus vehículos. En los centros de RTV, la inspección se divide en tres secciones importantes para garantizar el estado mecánico de cada vehículo.

La primera sección comprende: la medición de luces, ruidos y gases. El vehículo es ubicado de manera recta, con una especie de plataforma de metal se mide la intensidad de la luz y se considera su estado. Para poder medir los ruidos del vehículo, existe un pequeño aparato que recepta las ondas de sonido emitidas por el auto y para controlar la emisión de gases se conecta un ducto al tubo de escape, que mediante un sistema computarizado se puede conocer la calidad del mismo.

En la segunda sección se realiza: la prueba de frenos, suspensión y alineación. Para esto, una parte del suelo donde se ubicará el vehículo ha sido adaptado con plataformas y rodillos que permiten controlar el desequilibrio y eficacia de los amortiguadores.

Para la tercera sección, se considera la revisión en la parte inferior del vehículo, tanto chasis y suspensión son analizados meticulosamente, por uno de los funcionarios que accede a un subsuelo y con una linterna constata que todo esté en perfectas condiciones.

Además de esto, los vehículos de transporte escolar deberán cumplir con: el permiso operacional y los adhesivos correspondientes; cinturones de seguridad para cada pasajero; la implementación del disco “PARE” y el respeto a los espacios entre asientos.

El director de Matriculación de la AMT, Pedro Abril, afirma que los vehículos que no aprueban la RTV es por motivos previsibles. “Las causas más recurrentes para que los vehículos no aprueben son: opacidad, desequilibrio en los frenos y luces”.

Los vehículos considerados livianos, es decir, los que pesan menos de 2,5 toneladas deben realizar las pruebas de suspensión, a diferencia de las unidades con mayor peso, estas últimas poseen una suspensión “rígida” por lo que no es necesaria esta etapa.

Para Abril, existen muchos casos en donde se colocan luces adicionales o modificadas. Las correspondientes a los frenos, deberán ser fijas más no intermitentes, los conductores deben comprender que esto infringe la normativa y obviamente la unidad no aprobará la revisión.

La AMT a través del área de Transporte Comercial, emite el documento habilitante para que las unidades de transporte escolar e institucional puedan prestar su servicio. Carapungo y Guamaní son los centros específicos para esta revisión, los usuarios podrán acercarse de lunes a viernes de 08:00 a 17:00 y los fines de semana de 08:00 a 12:00 una vez ingresada su cita previa.

En lo que va de este segundo semestre, se presentaron 3 617 unidades de transporte escolares e institucionales, de las cuales aprobaron 2 452. “A Clases Seguros 2018” fue la campaña que desarrolló la AMT, con el fin de capacitar a los conductores de las unidades de transporte escolar e institucional, dotándolos de herramientas necesarias para garantizar la seguridad en las vías.

Para mayor información, consultas, dudas o denuncias está a disposición la línea telefónica 1800-AMT-AMT y nuestras cuentas en redes sociales, Twitter @AMTQuito y Facebook Agencia Metropolitana de Tránsito Quito.

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