La contaminación acústica es uno de los principales problemas que se presenta en nuestra ciudad, por ello, la Agencia Metropolitana de Tránsito realiza operativos que garanticen el correcto uso de la bocina en distintos puntos de la capital.
Dificultad de comunicación, mala convivencia, malestar y estrés son consecuencias negativas del excesivo ruido. Según Jorge Ramírez, director de Operaciones de la AMT, “los controles de este tipo se realizan en cualquier momento, no existen horarios definidos”.
Si un Agente Civil de Tránsito detecta esta infracción, solicitará la licencia y matrícula al conductor; en el caso de ser un camión distribuidor de gas, además, se verificará que no exista ninguna persona en los estribos del vehículo.
Se considera contravención de séptima clase, el uso inadecuado y reiterado de la bocina. Según el Art. 392 número 1 del COIP, los conductores serán sancionados con el 5% SBU y menos 1.5 puntos en la licencia de conducir.
Ramírez menciona que los controles también se desarrollan con base en las denuncias de la ciudadanía. La AMT, hasta febrero, registra 27 operativos de esta clase emitiendo 15 citaciones.
Javier Rodríguez, morador del barrio La Recolecta, afirma que en las mañanas es muy común la presencia de vehículos repartidores de gas. “El ruido que producen estos automotores para alertar su presencia es molestoso, con el pedido que hice a la AMT se pudo controlar”.
Se recuerda a los capitalinos que la bocina de un vehículo debe ser usada únicamente para evitar situaciones de peligro. Exponga sus dudas o sugerencias, en los canales de información oficiales: línea telefónica 1800-AMT-AMT, Twitter @AMTQuito y Facebook Agencia Metropolitana de Tránsito Quito.



