Quito (Quito Informa). – Cuidar los bosques, proteger el agua y sostener la vida en el campo también se construye junto a quienes habitan estos territorios. Por eso, 600 familias dueñas de fincas dentro del Subsistema Metropolitano de Áreas Naturales Protegidas recibieron 850 incentivos ambientales, apoyos que se entregan a personas o comunidades para que conserven la naturaleza y adopten prácticas sostenibles en sus actividades productivas, para fortalecer la conservación y el desarrollo sostenible en la ruralidad.
Los incentivos ambientales son apoyos directos que se entregan a las familias para promover prácticas de conservación y producción sostenible. Incluyen insumos, herramientas, plantas, sistemas de riego, infraestructura menor y asistencia técnica, que permiten mejorar la producción sin afectar la naturaleza y fortalecer el cuidado de los ecosistemas.
Con estos planes se protegen bosques, páramos y fuentes de agua, al tiempo que se impulsa el turismo rural, la generación de empleo verde y el arraigo en el territorio. La iniciativa también promueve una convivencia más armónica con la naturaleza y reconoce el papel de las comunidades rurales como guardianas de los ecosistemas de Quito.
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Cuidado y oportunidades
Desde 2023, el programa pasó de 40 a 312 fincas intervenidas, lo que genera más de 2.000 empleos verdes y ampliando el alcance a 119 sectores. De las 191.000 hectáreas, 15.000 se encuentran en transición hacia sistemas sostenibles y 151.000 bajo monitoreo. En este 2026, el objetivo es llegar a 450 fincas, se superará las 20.000 hectáreas en transición y se llegará a 170.000 hectáreas bajo monitoreo.
La entrega de los incentivos ambientales se realizó en el coliseo de la Parroquia Rural de Nono y reunió a autoridades municipales, locales y actores aliados comprometidos con la conservación del territorio.
Entre los asistentes estuvieron: María Fernanda Racines, vicealcaldesa de Quito; Pablo Vergara, presidente del Gobierno Parroquial de Nono; Santiago Sandoval, Secretario de Ambiente del Distrito Metropolitano de Quito; Carlos Ponce, Administrador Zonal del Chocó Andino; y Martín Bustamante, Director de la Fundación Zoológica del Ecuador.
Con más de 130.000 plantas incorporadas en acciones de restauración ecológica y metas de expansión para 2026, Quito reafirma un modelo que demuestra que proteger la naturaleza también genera oportunidades, empleo y bienestar.



