- El Centro Histórico mantiene ventajas que lo convierten en uno de los sectores más importantes de Quito: una amplia red de transporte público, riqueza patrimonial, barrios con fuerte identidad comunitaria y una creciente oferta cultural y comercial.
Quito (Quito Informa). – Entre calles patrimoniales, plazas y barrios tradicionales, el Centro Histórico avanza en un proceso de recuperación que busca devolverle dinamismo, seguridad y vida cotidiana a uno de los sectores más emblemáticos de la capital.
Con el Plan de Acción impulsado por el Municipio, este icónico lugar de Quito suma intervenciones que no solo apuntan a mejorar la infraestructura, sino también a recuperar espacios para la convivencia, fortalecer la economía local y revitalizar la vida barrial.
En los últimos meses, las obras se han concentrado en calles tradicionales como Benalcázar y Rocafuerte, donde se realizan trabajos para mejorar la movilidad peatonal, ordenar el espacio público y facilitar la circulación en zonas de alta actividad comercial y turística.
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Pero la apuesta va más allá del asfalto o las aceras. El proyecto busca que el Centro Histórico vuelva a ser un lugar donde las personas puedan vivir, caminar, trabajar y disfrutar de la ciudad con mayor tranquilidad.
El plan abarca 61 barrios y plantea intervenciones progresivas en los próximos años. Sectores tradicionales como San Blas, La Tola y San Marcos ya forman parte de mesas de trabajo y procesos participativos junto a vecinos y organizaciones barriales, que construyen propuestas para futuras obras previstas entre 2026 y 2027.
La iniciativa también contempla acciones para fortalecer emprendimientos, impulsar actividades culturales y poner en valor el patrimonio histórico y arquitectónico de la zona.
La meta es que esa riqueza histórica no solo se conserve, sino que también vuelva a sentirse viva en las calles, plazas y barrios que forman parte de la memoria cotidiana de la ciudad.



