Quito (Quito Informa). – El Municipio de Quito, a través de la Agencia Metropolitana de Control (AMC), la Unidad de Bienestar Animal (UBA) y Emaseo EP, intervino la av. República de El Salvador y sus alrededores para fortalecer las acciones de control, limpieza, monitoreo de roedores y manejo adecuado de residuos.
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Durante el recorrido, se identificó que uno de los principales factores de riesgo es la mala disposición de basura en parterres, jardineras, veredas y otros espacios públicos. Esta práctica favorece la acumulación de desechos y contribuye a la proliferación de plagas en una zona de alta actividad comercial, gastronómica y residencial.
Como parte de la intervención, la AMC verificó 20 establecimientos del sector e identificó que dos locales no contaban con permisos de funcionamiento. Además, en estos establecimientos se evidenciaron condiciones de insalubridad en áreas internas, como desechos en el piso, platos sucios y ollas con restos acumulados, por lo que se iniciaron las sanciones correspondientes.
“Exhortamos a los administradores de los establecimientos a cumplir con la normativa y los horarios de recolección, así como a no colocar basura en parterres, jardineras ni en el espacio público. Por el mal manejo de residuos, los responsables podrían enfrentar una sanción equivalente al 20 % de un salario básico unificado”, señaló Gustavo Chiriboga M., supervisor metropolitano de la AMC.
Emaseo informó que reforzará las acciones operativas y de acompañamiento en la av. República de El Salvador, especialmente con restaurantes, locales comerciales y ciudadanía. Entre las medidas previstas constan nuevas jornadas de socialización sobre los horarios y las formas correctas de disposición de desechos, así como la evaluación técnica para incrementar las frecuencias de recolección en puntos de alta generación de residuos.
En este sector, la recolección de basura se realiza los martes, jueves y sábados, a partir de las 22h00.
Por su parte, la UBA colocó más de un kilo de rodenticida, distribuido en 100 bloques ubicados directamente dentro de las madrigueras activas. Este tratamiento técnico busca controlar la presencia de roedores y evitar afectaciones a la salud pública.
Según la UBA, el cebo utilizado contiene un componente específico para esta especie y permite evitar procesos de putrefacción y malos olores. Además, su colocación se realiza de manera controlada en los puntos críticos identificados.



