Quito (Quito Informa).- El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, señaló que la propuesta municipal para implementar el Dispositivo Electrónico de Identificación Vehicular (DEIV), conocido como tercera placa, busca aplicar en los vehículos una tecnología similar a la utilizada en otros sistemas de identificación electrónica, con el objetivo de fortalecer el control vehicular y la gestión de la movilidad en la ciudad.
Durante el programa Frecuencia Quiteña, explicó que el Distrito Metropolitano ya contaba con una ordenanza aprobada, presupuesto asignado y procesos preparatorios para la adquisición de los dispositivos. Sin embargo, indicó que la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) emitió posteriormente una resolución que incorpora el DEIV dentro de un registro nacional y establece que la implementación estará a cargo del organismo nacional.
«Nosotros ya teníamos la ordenanza, el presupuesto y nos estábamos preparando para adquirir los dispositivos. Lo que Quito iba a hacer desde enero ahora tendrá que esperar», manifestó.
El Concejo Metropolitano aprobó el 6 de enero de 2026 la ordenanza que regula el DEIV, un sistema de identificación electrónica para los vehículos que circulan en la capital. El dispositivo fue concebido como una herramienta tecnológica para mejorar los controles de tránsito, generar información para la planificación de la movilidad y fortalecer la seguridad vial.
Según explicó el alcalde, la implementación desde los municipios habría permitido avanzar de forma progresiva mientras se construía un esquema nacional. «Es más fácil que Quito compre para Quito, que Ambato compre para Ambato o que Cuenca compre para Cuenca», señaló.
Aunque saludó la decisión de la ANT de impulsar un sistema nacional de identificación vehicular, pidió que este proceso no frene las iniciativas que ya estaban listas para ejecutarse. «Aplaudo que quieran implementar este mecanismo a nivel nacional, pero no se debería detener a los municipios que ya están preparados para avanzar», afirmó.
El alcalde añadió que la resolución nacional obliga al Municipio a esperar las definiciones de la ANT para continuar con el proceso y cuestionó que se suspendan proyectos locales que ya contaban con planificación, financiamiento y respaldo normativo.
Quito impulsó esta iniciativa como una herramienta de innovación para fortalecer la movilidad y la seguridad ciudadana. No obstante, la existencia de un registro único nacional y las disposiciones emitidas por la ANT obligan a armonizar cualquier iniciativa local con el sistema establecido para todo el país, evitando duplicidades y garantizando una gestión eficiente de los recursos públicos.



