Quito (Quito Informa). – Quito cambia cuando el espacio público se convierte en un lugar de memoria, prevención y defensa de los derechos de las mujeres. Representantes de colectivos y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, así como madres de víctimas de femicidio y lideresas comunitarias se congregaron en el parque Itchimbía para inaugurar la sexta ‘Banca Roja’, un nuevo espacio de prevención y memoria, el jueves 23 de julio.
Le puede interesar: El Metro de Quito se consolida como uno de los espacios más seguros de la ciudad
Durante el encuentro, las beneficiarias de la ‘Casa Arupo’, centro de acogimiento de la Secretaría de Inclusión Social para adolescentes sobrevivientes de trata con fines de explotación sexual, presentaron las obras ‘Mujeres que hablan’ y ‘Todas tenemos valor, lo que no tenemos es precio’.
Estas expresiones simbolizan la resiliencia, la dignidad y la esperanza de las jóvenes, quienes reciben en este espacio protección integral, desde alojamiento y atención psicológica hasta acompañamiento judicial para reconstruir sus proyectos de vida.
Actualmente, en la ciudad se han colocado seis Bancas Rojas, como símbolo en el espacio público para que la memoria permanezca viva, recuerde que ninguna mujer debe vivir con miedo y que prevenir la violencia es un compromiso colectivo.
Las cifras
La instalación de esta sexta banca ocurre en un contexto alarmante para el país. Según la Asociación Latinoamericana de Desarrollo Alternativo (Aldea), Ecuador registró 78 femicidios en el primer trimestre de 2026, lo que significa que una mujer o niña es asesinada cada 22 horas; la cifra más crítica de la que se tiene registro.
Ante esta realidad, el secretario de Inclusión Social, Jacques Ramírez, ratificó el compromiso de la administración municipal. “El alcalde nos ha dispuesto con firmeza mantener todos los servicios sociales para erradicar la violencia de género”.
Las Bancas Rojas son un símbolo internacional que recupera el espacio público para mantener viva la memoria de las víctimas. En la capital, esta iniciativa responde a la Declaratoria del Acuerdo Quito 2034, un proceso participativo entre la alcaldía y organizaciones civiles para exigir el cumplimiento de derechos y asegurar que ninguna muerte violenta quede en el olvido.



