Quito (Quito Informa). – El monitoreo permanente de las fuentes de agua, la conservación de las zonas de recarga hídrica, el mantenimiento de los sistemas de agua potable, la ejecución de obras y la aplicación de protocolos de contingencia permiten a la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps-Agua de Quito) anticipar escenarios y asegurar la continuidad del servicio durante la época seca y las variaciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño en el Distrito Metropolitano de Quito.
Actualmente, las fuentes de agua que abastecen a la ciudad no presentan afectaciones y los embalses mantienen niveles adecuados de almacenamiento. La Epmaps realiza un seguimiento permanente para precautelar sus niveles operativos mínimos. Asimismo, las condiciones hidrológicas de las fuentes se mantienen dentro de los rangos previstos y, de acuerdo con los pronósticos climáticos proyectados hasta septiembre, se espera la presencia de precipitaciones en las zonas.
Época seca incrementa la demanda de agua
No obstante, los pronósticos en la ciudad son diferentes. La época seca ya se evidencia en distintos sectores de Quito. El norte, centro sur, valle de Los Chillos y Cumbayá-Tumbaco se acumulan 50 días consecutivos sin lluvias; en el centro norte, 47 días; Quinche-Guayllabamba, 45 días; y el sector sur, 20 días.
Este comportamiento climático tiene un impacto directo en los hábitos de consumo de la población. Durante la época seca, la demanda de agua potable puede incrementarse hasta en 240 litros por segundo adicionales respecto al promedio anual, lo que genera una mayor presión sobre los tanques de almacenamiento y afecta principalmente a los sectores ubicados en las partes altas de la ciudad. Mientras la Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo promedio de 100 litros diarios por persona, el consumo registrado en Quito supera este parámetro durante determinados períodos del año, hasta llegar a 240 litros por segundo al día por habitante.
Monitoreo, obras y contingencias para garantizar el abastecimiento
Frente a este escenario, la Epmaps combina la conservación de las fuentes de agua, el monitoreo hidrológico, la operación de los sistemas de abastecimiento y la aplicación de medidas de contingencia para garantizar la continuidad del servicio.
La Empresa protege 72.800 hectáreas de zonas de importancia hídrica, que aportan el 84% del agua que consume Quito. Los páramos y ecosistemas altoandinos regulan de forma natural el aporte de agua hacia los ríos que abastecen a la ciudad, incluso durante períodos de menor lluvia.
Además, la Epmaps opera 171 estaciones hidroclimáticas que monitorean variables como precipitación, temperatura, caudales y niveles de agua. La información obtenida permite actualizar los escenarios operativos y activar oportunamente las medidas necesarias para cada sistema.
Entre las principales acciones operativas constan el mantenimiento de plantas de tratamiento, la renovación y reparación de tuberías, la atención de fugas, la habilitación de pozos, la recuperación de los niveles de los tanques durante las noches y madrugadas, el control de conexiones clandestinas y la disponibilidad de tanqueros para atender contingencias. La Empresa también dispone de 40 generadores eléctricos para mantener operativas las estaciones de bombeo ante eventuales cortes del suministro eléctrico.
En el sistema Pita, que no cuenta con embalse propio, la Epmaps dispone de interconexiones con el sistema La Mica para responder ante escenarios de menor disponibilidad hídrica. Además, mantiene activos protocolos de contingencia que contemplan la distribución alternativa de agua potable, la planificación operativa y la coordinación con las entidades metropolitanas de respuesta ante emergencias. Incluso en escenarios extremos, las eventuales afectaciones alcanzarían aproximadamente al 3% de la población del Distrito Metropolitano de Quito.
A estas acciones se suman obras para fortalecer el abastecimiento en sectores de mayor demanda durante la época seca. El Proyecto Calderón beneficiará a más de 500 mil habitantes del norte de la ciudad. En el suroriente del Distrito Metropolitano de Quito, la Epmaps ejecuta la línea de conducción Tanque El Volcán–El Chorro, que mejorará el servicio en La Merced, Alangasí y Píntag.
En Conocoto, la optimización de las plantas incorporó 40 litros por segundo adicionales al sistema de abastecimiento, mientras continúan las intervenciones para recuperar nuevos caudales.
La preparación para la época seca también requiere el compromiso ciudadano. El uso responsable del agua potable complementa las acciones técnicas y operativas de la Epmaps y contribuye a garantizar la disponibilidad del recurso para los habitantes del Distrito Metropolitano de Quito.






