Quito protege a un arrayán de mil años e invita a los ciudadanos a identificar nuevos árboles patrimoniales en la ciudad

Quito (Quito Informa).-  Los árboles nos dan sombra, guardan historias, acompañan tradiciones y son testigos vivos del paso del tiempo. En Quito, algunos de estos guardianes naturales superan los cien años y forman parte del patrimonio ambiental y cultural de la ciudad.

Actualmente, la capital cuenta con 464 árboles patrimoniales, reconocidos por su valor histórico, cultural, paisajístico y ambiental. Entre ellos destaca el arrayán
ubicado en la cima del volcán Ilaló, considerado el ejemplar más longevo del DMQ, con una edad estimada de mil años, de acuerdo con estudios científicos
realizados mediante análisis de carbono 14. Además de mantener un profundo vínculo cultural y religioso con las comunas de la zona.

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Una historia viva

Estos árboles forman parte de la identidad de Quito. Algunos están vinculados a personajes históricos, como varios ejemplares ubicados en los parques La
Alameda y El Ejido, relacionados con la labor del padre Luis Sodiro; otros están conectados con la memoria social de barrios y comunidades.

El patrimonio natural de Quito también está compuesto por una gran diversidad de especies, entre ellas: arrayán, quishuar, cholán, pumamaqui, arupo, yalomán,
guaba, palma de cera, cococumbi, entre otros. Algunas llegaron a la ciudad como parte de procesos históricos de intercambio de especies, mientras que otras
forman parte de los ecosistemas naturales que han sobrevivido y evolucionado junto a las comunidades.

Conservación con criterio técnico

La Secretaría de Ambiente, junto con la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (EPMMOP), realiza un seguimiento permanente de
la condición estructural y fitosanitaria de estos ejemplares.

Al tratarse de árboles longevos y únicos, las intervenciones se realizan únicamente cuando son necesarias y bajo criterios técnicos especializados. En
estos casos, la conservación busca garantizar su permanencia sin alterar los procesos naturales propios de cada especie.

Además, se han implementado acciones de protección en espacios públicos como La Alameda y El Ejido, donde se encuentran varios ejemplares históricos, mediante la instalación de cercos protectores que ayudan a prevenir daños y promover buenas prácticas ciudadanas.

La ciudadanía puede ser parte de esta historia

El Municipio de Quito mantiene activo un programa para incorporar nuevos árboles al catálogo patrimonial de la ciudad. Para ello, el aporte ciudadano es
fundamental, especialmente para identificar ejemplares ubicados en propiedades privadas, haciendas, fincas o sectores rurales que podrían tener un
valor histórico, ambiental o cultural.

Se lo puede realizar en el siguiente enlace:

https://pam.quito.gob.ec/MDMQ_Tramites/(S(qlr500ht1acm5r1rhlhpg2pn))/Operativas/FrmFichaTramite?codtt=310

La próxima incorporación de nuevos árboles patrimoniales está prevista para diciembre, en el marco de las festividades por la Fundación de Quito.

Proteger un árbol patrimonial es conservar una parte de la historia de la ciudad. Cada árbol tiene una memoria que contar y juntos podemos ayudar a que siga
viva para las próximas generaciones.

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