- La presencia de árboles y vegetación en el espacio público contribuye a disminuir la temperatura, generar sombra, mejorar el bienestar de la ciudadanía y favorecer la biodiversidad. El Municipio de Quito impulsa acciones para incrementar estos espacios verdes y fortalecer la adaptación de la ciudad frente al cambio climático.
Quito (Quito Informa).- ¿Por qué en una misma calle se puede sentir un calor sofocante y, a pocos pasos, encontrar un espacio mucho más fresco? La respuesta está, en parte, en las denominadas islas de calor urbanas, un fenómeno que ocurre cuando superficies como el asfalto y el concreto absorben y acumulan el calor durante el día y lo liberan lentamente, incluso después de que cae la noche.
La ausencia de vegetación contribuye a este efecto, mientras que los árboles y las plantas cumplen un papel fundamental para refrescar el entorno: proporcionan sombra, liberan humedad al ambiente y contribuyen a reducir la temperatura del aire, generando espacios con mayor confort térmico para las personas y refugios para la biodiversidad urbana.
Puede interesarle: 210 árboles nativos talados: AMC impuso multas por más de USD 1 millón
Sombra y refugio
De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), las áreas bajo la sombra de los árboles pueden sentirse entre 11 y 25 °C más frescas que las superficies expuestas directamente al sol. Esta diferencia evidencia la importancia de incrementar y proteger la cobertura vegetal en las ciudades como parte de las estrategias de adaptación al cambio climático.
En Quito, el incremento de las altas temperaturas constituye un desafío que también puede generar impactos sobre los ecosistemas. Las condiciones más cálidas y secas pueden afectar la vegetación y aumentar el riesgo de incendios forestales, muchos de ellos asociados a actividades humanas.
Acciones concretas
Frente a este escenario, el Municipio de Quito trabaja en la incorporación de más vegetación en el espacio público. Entre las acciones que se desarrollan está la apertura de alcorques, espacios destinados a la plantación de árboles en áreas que anteriormente estaban cubiertas únicamente por cemento, así como la siembra y mantenimiento de especies vegetales en distintos sectores de la ciudad.
Estas intervenciones permiten generar mayor sombra en las calles, contribuir a la regulación de la temperatura, mejorar la calidad del espacio público y fortalecer las condiciones para la biodiversidad. Cada árbol protegido o sembrado representa, además, una acción concreta para construir una ciudad más resiliente y preparada frente a los efectos del cambio climático.
Corresponsabilidad ciudadana
La ciudadanía también cumple un papel fundamental. El Municipio invita a evitar las quemas, reportar oportunamente los incendios forestales al 9-1-1 y participar en jornadas de reforestación y cuidado de la vegetación urbana. Una ciudad más verde es también una ciudad más preparada para enfrentar el calor y los desafíos del cambio climático.



