Quito (Quito Informa). – El Concejo Metropolitano de Quito reconoció este martes 1 de septiembre a Walter Vinicio Rojas Toapanta con la Mención de Honor por Servicios Relevantes a la Ciudad “Marieta de Veintimilla”, por su trayectoria de 14 años dedicada a la preservación de la memoria, el patrimonio y la identidad cultural de Cumbayá.
Durante la sesión, la vicealcaldesa destacó el trabajo desarrollado por el homenajeado y su vínculo con la parroquia. Señaló que “durante 14 años un hombre ha velado por Cumbayá. Walter ha sido historiador, cuidador, custodio y líder al frente de nuestra cultura. Su amor por esta tierra se cuenta en pasillos y yaravíes”.
También resaltó su sensibilidad hacia sus raíces ancestrales y su aporte a la recuperación de la memoria local, entre ellos el documental Un pueblo llamado Cumbayá, así como su trabajo para dinamizar la gastronomía patrimonial y vincularla con la gestión cultural y el servicio vecinal. “Porque la memoria y el patrimonio son derechos de todas y todos, esta mención es para darle las gracias y para demostrar que cuando se cuida con el corazón, la historia permanece”, señaló.
Por su parte, Walter Rojas agradeció el reconocimiento y aseguró que representa también a quienes lo han acompañado durante estos 14 años de trabajo comunitario. “Quisiera agradecer por visibilizar este trabajo, ya que permite dar a conocer el otro lado de Cumbayá al cual yo pertenezco y que desde hace mucho hemos venido resistiendo de la mejor manera que es haciendo cultura, arte y manteniendo viva la memoria de nuestros antepasados”.
Rojas señaló que la distinción constituye una motivación. “Es un reconocimiento para mí y para todas las personas que vienen trabajando conmigo por Cumbayá. Es una inspiración porque en estos momentos difíciles que vive el país es un abrazo para decirle a las nuevas generaciones que sí es posible seguir luchando por los ideales y convicciones, por representar un pueblo justo, un país justo”, señaló.
Rojas insistió en que su trayectoria no es individual, sino el resultado de un proceso construido junto a vecinos, gestores y personas que han creído en su propuesta cultural.
Al iniciar su intervención, eligió una canción que escribió para Cumbayá. En sus versos están la tierra, sus raíces y el vínculo con el valle:
“Cumbayá es la puerta del gran valle,
la tierra donde nací,
donde crecieron mis padres,
donde yo quiero morir.
Es la tierra de las guabas,
de clima primaveral,
valle que endulza mis sueños,
eres mi amor inmortal”.
Quizá sea esa canción la que mejor cierre esta historia. Porque hay lugares que se habitan, otros que se recuerdan y algunos que se llevan tan dentro que terminan convirtiéndose en canción. Cumbayá es, para Walter Rojas, la puerta del gran valle; y para quienes han aprendido a mirar su historia a través de su trabajo, también es una memoria que sigue viva, una voz que permanece y un amor que, como dice su canción, es inmortal.


