Quito, (Quito Informa). – Ante la próxima temporada de lluvias, el Municipio de Quito fortalece las acciones de prevención en vías y sectores identificados con riesgo de deslizamientos, caída de árboles, entre otros con obras de estabilización de taludes, contención y drenaje que buscan reducir la vulnerabilidad del terreno y mantener condiciones más seguras para la movilidad.
La estrategia va más allá de atender la emergencia y retirar el material que cae sobre una vía. En varios puntos de la ciudad se desarrollan soluciones estructurales, definidas a partir de evaluaciones técnicas, cuyos resultados incluyen muros de hormigón armado, muros de gaviones, pórticos de protección, geomantos para controlar la erosión, sistemas de drenaje para evitar que la acumulación de agua vuelva a desestabilizar los terrenos, entre otros.
Estas intervenciones ya son visibles en sectores como San Patricio de Puengasí, Monserrate y San Lorenzo de Conocoto. En estos tres puntos se construyeron estructuras de protección y sistemas para el manejo de aguas lluvias que benefician a más de 15 mil habitantes. En Miravalle, sobre la av. Oswaldo Guayasamín, un talud de aproximadamente 11 metros de altura y 39 metros de longitud, que durante años presentó grietas, tierra suelta y desprendimiento de rocas, cuenta ahora con una estructura de protección sólida.
El trabajo continúa en otros puntos críticos donde en invierno se presentaban deslizamientos. En La Bota se interviene el cuarto de cinco sitios de riesgo identificados en la av. Carlos Fortines, con la construcción de estructuras de contención de talud, recuperación de cunetas, entre otros. En Pomasqui sector de El Común Bajo se avanza con trabajos de protección en el cauce del río, estabilización de taludes con anclajes.
En Guamaní, en el barrio Primavera del Cornejo, se reconstruyó un colector de mayor capacidad y se ejecutaron trabajos complementarios para mejorar la conducción del agua de la quebrada y recuperar la mesa vial, que ya cuenta con adoquinado, cerramientos y camineras, previo a su próxima apertura.
Se trabajó asimismo con la construcción de una estructura de soporte vial en la calle S37B – quebrada Chuzalongo, cuyo objetivo fue estabilizar el terreno bajo la vía para prevenir deslizamientos. En la calle La Pampa y De Las Gardenias se realiza una intervención en un área de 7 mil m2 con obras de mitigación en el cauce y en el talud.
Se han hecho obras de protección de taludes en otros sectores como Vencedores de Pichincha, sur de Quito donde en cada invierno los deslizamientos eran constantes poniendo en riesgo a las viviendas de la zona y a la movilidad.
“Antes veíamos que después de un deslizamiento se retiraba el material y quedaba la preocupación de que con otra lluvia pudiera volver a ocurrir. Ahora vemos muros, drenajes y trabajos directamente sobre el talud. Eso nos da mayor tranquilidad porque son soluciones pensadas para reducir el riesgo de manera permanente”, señaló Eduardo Fuentes, un transeúnte del sector de Vencedores.
La prevención también se construye con mantenimiento permanente. Durante todo el año, la Epmmop interviene cunetas viales, cunetas de coronación y cruces viales. A la fecha, las atenciones realizadas superan los 39 mil metros lineales, con labores de limpieza y retiro de maleza, escombros, basura y vegetación acumulada, conformación de cunetas. Mantener estas estructuras despejadas facilita el flujo adecuado del agua y reduce el riesgo de saturación del suelo, erosión de taludes y afectaciones a la infraestructura vial.
Asimismo, en lo que va del año, la Epmmop atendió 279 emergencias en vías de las cuales retiró más de 5.500 metros cúbicos de escombros. De estas atenciones, 153 corresponden a deslizamientos de taludes. Además, se han retirado 1.599 árboles entre caídos y en riesgo de caer principalmente en avenidas como la Simón Bolívar, Oswaldo Guayasamín, Mariscal Sucre donde el monitoreo y la atención es permanente.
La prevención también depende de todos. El Municipio hace un llamado a la ciudadanía a no arrojar basura, restos de construcción ni escombros en cunetas, sumideros, vías y quebradas. Estos materiales obstruyen el paso del agua y pueden provocar desbordamientos, daños en las vías y nuevas situaciones de riesgo para viviendas y personas.
Con obras estructurales, mantenimiento y corresponsabilidad ciudadana, Quito se prepara antes de que lleguen las lluvias para reducir riesgos y proteger la vida.




