Bomberos y AMC refuerzan el control: 191 personas sancionadas por quemas a cielo abierto en Quito

Quito (Quito Informa).– Prevenir que una quema a cielo abierto se convierta en un incendio forestal es una tarea que empieza antes de que aparezca el fuego. En Quito, el Cuerpo de Bomberos y la Agencia Metropolitana de Control (AMC) trabajan de manera articulada en territorio para identificar estas prácticas, generar acciones preventivas y sancionar a quienes ponen en riesgo a la ciudadanía, los bosques y el ambiente. En 2026, 191 personas han sido sancionadas por realizar quemas a cielo abierto.

El trabajo conjunto cobra especial importancia durante la época seca, cuando la menor humedad y la presencia de viento pueden favorecer que el fuego se propague rápidamente. La coordinación entre Bomberos, el Cuerpo de Agentes de Control y los inspectores de la AMC permite intervenir ante quemas de desechos, agrícolas o de vegetación y activar los procesos sancionatorios correspondientes.

Bomberos y AMC: prevención y control en territorio

“Alrededor de 190 personas han sido sancionadas. Estamos alcanzando la cifra con la que cerramos el 2025”, explicó Gustavo Chiriboga, director de la AMC, quien destacó el trabajo articulado entre las instituciones para atender los casos identificados en el Distrito Metropolitano de Quito.
Como parte de estos procesos, se han presentado siete denuncias ante la Fiscalía y una persona mantiene prisión preventiva, de acuerdo con la información proporcionada por la AMC.
La intervención no se limita a sancionar cuando el fuego ya inició. Bomberos mantiene un despliegue preventivo que incluye monitoreo, sensibilización, mitigación y respuesta ante incendios forestales y quemas de desechos. A través de 16 circuitos de prevención, promotores comunitarios han sensibilizado a 6.450 personas en sectores estratégicos del Distrito sobre los riesgos asociados a los incendios forestales.

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Una quema puede terminar en un incendio forestal

Las cifras muestran la dimensión del riesgo. Entre julio y septiembre de 2026, el Cuerpo de Bomberos de Quito atendió 154 incendios forestales que afectaron una superficie acumulada de 1.118,28 hectáreas. Durante el mismo periodo se registraron 1.410 quemas de desechos, que afectaron 47,04 hectáreas.

Los registros operativos identifican entre las principales presuntas causas de los incendios forestales las quemas de basura, con 665 hallazgos, y las quemas agrícolas o de vegetación, con 488.

Por eso, una práctica que puede parecer cotidiana, como quemar basura, maleza o restos de vegetación, puede convertirse en pocos minutos en una emergencia de mayores proporciones, especialmente cuando las condiciones climáticas favorecen la propagación de las llamas.

Más prevención para reducir el riesgo

La estrategia municipal también contempla acciones para reducir las condiciones que favorecen la propagación del fuego. Bomberos ha instalado 12 gabinetes contraincendios forestales en sectores priorizados por su nivel de riesgo, entre ellos Guápulo, Salvador Celi–Conocoto, Casitagua–Pomasqui, Parque Metropolitano Sur, Chaupi Molino, Mastodontes, Cocotog, Zámbiza, Nayón, Parque Itchimbía y Gonzáles Suárez.

A esto se suman labores de mitigación, reducción de cobertura vegetal y establecimiento de líneas de control en sectores estratégicos. Estas acciones buscan disminuir la cantidad de vegetación que puede convertirse en combustible y facilitar una respuesta más efectiva ante un incendio.

Una ciudad que también previene con vigilancia

La capacidad de respuesta cuenta con 1.102 servidores destinados a la atención de incendios forestales, entre personal operativo, bomberos forestales de temporada, conductores, bomberos de apoyo y personal de soporte.

El despliegue se complementa con 114 vehículos operativos, entre unidades contraincendios, vehículos especializados de abastecimiento, camionetas forestales, un helicóptero y 10 drones para monitoreo y apoyo a las operaciones.

Además, existen puntos fijos de vigilancia en sectores estratégicos del Distrito, como Cumbayá, Puembo, Nayón, Cochapamba, San José de Minas, Ilaló, Puengasí, Chillogallo, Atacazo, Conocoto y El Quinche.

El objetivo es actuar antes de que el fuego crezca. En esta estrategia, la prevención institucional se suma a la corresponsabilidad ciudadana: evitar las quemas a cielo abierto y reportar de inmediato cualquier columna de humo o incendio al 9-1-1 puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una emergencia de gran magnitud.

Sanciones y multas

Con base en la normativa municipal sobre el uso del fuego (Ordenanza Metropolitana No. 075), las sanciones económicas se aplican según la gravedad de la falta:
• Contravención de segunda clase: quema al cielo abierto general tiene una multa del 50% de un Salario Básico Unificado (SBU), equivalente a USD 241.
• Infracciones leves: multas de 1 a 2.5 SBU (USD 482 a USD 1,205).
• Infracciones graves: multas de 3 a 4.5 SBU (USD 1,446 a USD 2,169).
• Infracciones muy graves: provocar incendios forestales conlleva sanciones de 5 a 75 SBU (USD 2,410 a USD 36,150).
La recomendación es clara: no quemar basura, maleza ni vegetación. Una acción de prevención puede evitar que una quema termine afectando hectáreas de vegetación, viviendas, animales y, sobre todo, la seguridad de las personas.

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