Quito, (Quito Informa). – Durante una intervención reciente en el Valle de Los Chillos, personal de la Agencia Metropolitana de Control (AMC) identificó un espacio privado que funcionaba como pista de motocross sin contar con los permisos correspondientes. En el lugar también se arrojaban escombros en una quebrada por lo que se iniciaron dos procedimientos sancionatorios y la clausura del establecimiento.
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Las personas que utilizaban ese lugar como pista de motocross permitían el ingreso de volquetas para arrojar escombros. Esta es una infracción que se agrava por los daños que se provocan en temporada lluviosa.
Las quebradas constituyen cauces naturales que permiten el flujo de aguas lluvias. La disposición inadecuada de escombros en estos sitios puede afectar el drenaje natural, generar obstrucciones, impactar a los cuerpos hídricos y aumentar el riesgo para los sectores circundantes.
“Controlamos las quebradas para proteger a las familias quiteñas. La acumulación de escombros incrementa la carga sobre las laderas y deja materiales susceptibles de desplazarse durante las lluvias. Por ello, exhortamos a la ciudadanía a depositar estos residuos únicamente en sitios autorizados”, señaló Mónica Vaca, supervisora encargada de la AMC.
Inspecciones en quebradas
La Agencia Metropolitana de Control ha realizado más de 340 inspecciones en quebradas de Quito durante 2026, con el objetivo de detectar el depósito ilegal de escombros y prevenir riesgos para la ciudadanía en el marco del Plan de Eventos Climáticos (PEC).
En lo que va del año, la Agencia ha emitido cerca de 100 resoluciones con sanción por arrojo de escombros en estos espacios naturales, con multas que superan los USD 164.000.
El depósito de escombros en quebradas, taludes, riberas de ríos y sus áreas de protección puede sancionarse con multas de hasta 75 salarios básicos unificados, según la infracción y lo que se determine dentro del procedimiento de sanción.
La AMC recuerda a quienes realizan construcciones, remodelaciones o transportan estos residuos que deben entregarlos en escombreras autorizadas para proteger los cauces naturales y evitar riesgos para la comunidad.



