60 años endulzando a Quito: la historia de la colada morada de doña Nancy en el mercado San Francisco

Quito, (Quito Informa). – En el mercado San Francisco, doña Nancy Analuisa lleva más de seis décadas compartiendo sus sabores, sus conocimientos y el cariño por una cocina que se convirtió en el sustento de su familia. Su colada morada guarda una tradición que aprendió de sus seres queridos y que hoy invita a descubrir una parte de la historia de los mercados de Quito.

¡Entérese!: Participe en el reto de innovación para revitalizar la seguridad y la convivencia en La Mariscal

Tenía apenas 15 años cuando doña Nancy comenzó a trabajar en el mercado San Francisco, considerado el primer mercado de Quito. Allí aprendió los secretos de la cocina junto a su suegra y su cuñada, conocimientos que con el tiempo se convirtieron en parte de su propia historia. Hoy, después de más de 60 años entre ollas, ingredientes y jornadas de trabajo, sigue cocinando con la misma convicción que la ha acompañado desde joven: poner amor en cada preparación.

Para doña Nancy, el secreto de una buena colada morada no está únicamente en los ingredientes ni en el tiempo de cocción. Está, sobre todo, en las ganas de hacer las cosas bien. “Mi secreto es, primero, tener buena voluntad de hacer. Querer las cosas”, cuenta con sencillez. Y enseguida lo reafirma: “me gusta la cocina y preparar cada receta con mucho amor”.

Su colada comienza desde el día anterior. Primero hierve el jugo con las hierbitas y los aliños para que los sabores se concentren. Al día siguiente regresa a la cocina, incorpora la harina y continúa removiendo la preparación hasta conseguir esa bebida espesa, aromática y llena de tradición que acompaña las celebraciones de noviembre. Entre sus ingredientes están la naranjilla, el mortiño, las hierbas, los aliños, la frutilla y la piña. Cada uno aporta su sabor a una receta que no se aprende solamente siguiendo pasos: también se transmite con la experiencia, la paciencia y el cariño.

Pero la historia de doña Nancy va mucho más allá de su cocina. A los 32 años, después de quedarse sola al cuidado de sus cuatro hijos, encontró en su trabajo en el mercado la fuerza para seguir adelante. Las madrugadas y las largas jornadas no la detuvieron. Preparaba café, chocolate, agua de anís y almuerzos; hacía todo lo que estaba a su alcance para que a sus hijos no les faltara lo necesario.

Con orgullo, cuenta que sus hijos llegaron a ser profesionales. Hoy también disfruta de sus nietas y de ver cómo su familia sigue creciendo. Su historia es la de una mujer que hizo de su trabajo una oportunidad para cuidar de los suyos y que, durante décadas, encontró en la cocina una manera de salir adelante.

Ahora, sus hijos le recuerdan que también merece descansar. Los domingos son para recuperar fuerzas después de tantos años de esfuerzo. Sin embargo, el cariño por su oficio permanece intacto y cada preparación conserva algo de esa mujer que empezó a trabajar siendo adolescente y que ha hecho del mercado una parte fundamental de su vida.

Una invitación con sabor a tradición

Doña Nancy invita a la ciudadanía a visitar el mercado San Francisco, recorrer sus puestos y descubrir la variedad de productos y preparaciones que ofrecen sus comerciantes. “Vengan. El mercado es muy aseado y les atendemos con todo gusto”, dice con la calidez de quien considera a sus clientes parte de esta historia.

Mercado San Francisco

Scroll al inicio
Ir al contenido