Quito (Quito Informa). – Más de 300 mujeres y 20 emprendimientos liderados por personas cuidadoras participaron del primer Encuentro de Mujeres Beneficiarias de la Política Metropolitana de Cuidados (Puntos de Cuidado), que se realizó el jueves 13 de agosto, en Casa Somos Nueva Aurora. En este espacio se reconoció el desarrollo de capacidades técnicas orientadas a la independencia económica y se entregaron certificados a más de 70 participantes capacitadas junto a ConQuito, institución del Municipio de la capital.
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En este espacio, Violeta, beneficiaria del Punto de Cuidado Nueva Aurora, presentó su emprendimiento de bisutería y expresó el impacto positivo de esta iniciativa en su vida. “Me sentía muy encerrada. Venir a los talleres y aprender a elaborar pulseras y aretes me hizo sentir muy bien. Esta actividad me ayuda a generar ingresos propios, lo cual es de gran apoyo, especialmente cuando se tiene niños pequeños”, relató con entusiasmo.
Las participantes reconocen los espacios de cuidado físico y emocional como un respiro necesario para su bienestar y una puerta hacia la autonomía, pues les permite disminuir la carga de las tareas no remuneradas, aprender nuevas habilidades y reconstruir sus proyectos de vida personal más allá del rol tradicional de cuidadoras.
Gloria Espinoza, beneficiaria del Punto de Cuidado de La Roldós, destacó el impacto de este servicio en su vida. Mientras su nieta permanece en un espacio seguro y con buenos cuidado, Gloria se capacita en los talleres de Corte, Confección y Pastelería. «Siempre quise aprender a coser. Aproveché la oportunidad y hoy confecciono ropa, lo que me permite generar ingresos para mi hogar», relató. Asimismo, señaló que se beneficia del acceso a los servicios de salud a través de chequeos médicos y talleres informativos. Para ella esta iniciativa municipal «es excelente ya que transforma la vida de muchas mujeres y madres de la comunidad».
Las cifras:
En la ciudad, las mujeres realizan el 77% del trabajo del hogar no remunerado. Actividades como cuidar, limpiar, educar y acompañar sostienen la economía local por sobre el tiempo y la autonomía de quienes las ejecutan. Un estudio reciente elaborado por la Secretaría de Inclusión Social, junto a ONU Mujeres, revela el impacto de esta labor:
- El 70% de las cuidadoras sufre fatiga crónica.
- El 35% vive en condiciones de precariedad económica extrema.
- Las mujeres dedican en promedio 39 horas semanales al cuidado de otras personas, el triple del tiempo que destinan los hombres.
- El 78,4% de las personas cuidadoras en Quito percibe ingresos inferiores al salario básico unificado.
- El 66% enfrenta dificultades asociadas directamente a la labor de cuidado.
- El 32% ha perdido oportunidades laborales o educativas por cumplir con este rol.
Acciones del Municipio de Quito
Frente a esta problemática, el Municipio de Quito emitió en 2025 la Política Local Metropolitana de Cuidados. Este instrumento técnico y estratégico forma parte del Sistema de Protección y Promoción Social del Distrito Metropolitano, que buscar el fortalecer la igualdad de género y la sostenibilidad de la vida.
A pesar de su reciente implementación, la política ya cuenta con resultados a través de programas que articulan servicios y comunidad.
Actualmente operan cuatro ‘Puntos de Cuidado’, ubicados en las Casas Somos Ecuatoriana, Nueva Aurora, La Roldós y Carapungo. En estos centros se ofrece apoyo psicológico, emocional, talleres de capacitación y desarrollo personal, fomentando el bienestar de las cuidadoras mientras sus familiares dependientes reciben atención especializada.
Resultados:
Desde el año 2024, un total de 1.300 personas se han beneficiado de este servicio, incluyendo a 789 cuidadoras directas.
El programa ha logrado liberar más de 80.000 horas de tiempo libre para que las cuidadoras, principalmente mujeres, realicen actividades que garanticen su desarrollo personal y autonomía.
Esto se consigue mediante la provisión simultánea de servicios para niñas, niños, personas adultas mayores y personas con discapacidad en situación de dependencia. Además, los Puntos de Cuidado complementan su atención con lavanderías comunitarias, capacitación técnica con ConQuito y la entrega de Canastas Esperanza del mercado Mayorista.
De esta forma, la capital da un paso firme hacia la equidad de género para el fortalecimiento de estos espacios y reconocimiento de los mismos con este encuentro de mujeres beneficiarias, con el fin de visibilizar, revalorizar y redistribuir las tareas de atención en los hogares.








